Esta mañana cuando se han encendido las luces a las 5.50
para entrar a las 8 en un trabajo que está a 10 minutos de casa me he
preguntado ¿qué les pasa a los congoleños? La luz de la casa funciona con
paneles solares pero la conexión está hecha en conjunto, por lo que enciendes
toda la casa o la apagas… así que a madrugar. Menos mal que ayer nos acostamos
a las 21.00. Por suerte esta noche no he tenido que ir al baño. Tiene dos
puertas, una da al pasillo y otra a la habitación de Josée, y esta última no se
cierra bien porque hay un cable que pasa para dar luz al baño… mucha intimidad
como que no hay :) Hoy he descubierto también que todas las ventanas tienen las
contraventanas clavadas a los marcos, por lo que la casa es todo penumbra… al
parecer es por motivos de seguridad, porque al médico que vivía antes aquí le
robaron muchas veces, lo cual es bastante raro porque en el Congo no hay
costumbre de robar. Es una pena, porque la casa es bonita pero está en pésimo
estado de conservación. Además la decoración no ayuda. Las paredes del salón y
del baño son color crema pero dejan ver una pintura oscura anterior. El pasillo
y la cocina están pintados en negro y mi habitación en verde oscuro…
evidentemente estos colores no ayudan a dar claridad. En el jardín hay una
minicasita con dos dormitorios pequeñitos y una cocina en la que se guisa toda
la comida. Todas las puertas dan al exterior. Aquí viven dos sobrinas de unos 7
y 15 años que ayudan en las labores de la casa. Cuando digo ayudan no me refiero
a lo que hacen los niños españoles. El tiempo que no están en el colegio lavan
la ropa (a mano), cocinan, limpian la casa y traen agua del caño si no funciona
el agua en casa. Detrás de su casa hay una letrina que consiste en una “casita” de
barro de 1.50 x 80 con unas tablas en el
suelo y un agujero en el que hay que apuntar. Un cañizo hace las veces de
ducha. A la casa no las he visto entrar si no es para servir la comida o
limpiar, por lo que creo que utilizan esas instalaciones.
Para desayunar café soluble (¡¡Marcela echo de menos tu café
italiano!!), té, bananas y tortilla. Había también carne de vaca, patatas y
aguacates, pero no me apetecía mucho para desayunar :)
En el hospital la mañana ha estado bien. He pasado la
medicina interna con un doctor que se llama Givo. Es muy docente y tiene
conocimientos bastante más actualizados que algunos médicos de Ariwara. Hemos
discutido muchos casos, ha sido interesante. Como dato negativo, no suyo solo
sino de la población congoleña es que es “un huevazos”… había un tipo en edema
agudo de pulmón (a saber desde cuándo) y este contándome los antecedentes
infantiles… y yo, acostumbrada a “que me pique el culo” cuando veo a alguien
asfixiándose tenía hasta extrasístoles de ver la pachorra con la que lo
exploraba y les explicaba a las enfermeras el tratamiento. Como necesitaba
oxígeno, y sólo hay un concentrador en cuidados intensivos (que no se parece a
ninguna UCI que hayáis visto) han tenido que transportarlo a pulso en una
camilla tipo tebeo que el enfermero ha abierto a patadas :) Si en España con un
edema agudo de pulmón e hipotensión estás jodido aquí tienes un pie en la
tumba… da impotencia saber que podrías solucionar cosas con los materiales
adecuados…
En cuanto a los medios del hospital añadir que este tiene
menos que Ariwara aunque más que otros sitios. Tienen un aparato de rayos y una
ecografía e incluso un aparato de electros, pero este último no saben usarlo
aún… a ver si lo ponen en marcha y les puedo explicar lo básico, después de
todo, a lo mejor puedo ser de
ayuda. Por cierto, no hacen detección de
creatinina… ¡ay dios! ¡pobres pacientes! Al parecer necesitan un
electrofotómetro que no tienen. Hay aparato para hacer cultivos pero no pueden
hacerlos porque no hay corriente 24 horas… desde luego este país necesita
urgentemente carreteras y electricidad (curiosamente dan luz a varios países de
alrededor, pero no a sí mismos… después de todo quizás los políticos quieran que
siga estando subdesarrollado…)
Para comer ensalada de aguacate y cebolla (petición mía) y
de col y zanahoria. A ver qué toca de cena. Josée come sólo dos veces al día,
pero ya me ha dicho que yo venga a medio día a comer.
Esta tarde estoy sola, ella se encarga de la zona sanitaria
y ha tenido que ir a Mahagi. Si el tiempo mejora iré a ver a los huérfanos o a
Pacience y a Paul de la croix. No os lo creeréis pero hoy hace un día más
propio de Irlanda que de África… niebla, llovizna y muy poca luz… y frío (son
las cuatro de la tarde y ya tengo el forro polar puesto :) )
Ya he confirmado que aquí de internet ni hablamos, así que
tendré que ir a Mahagi para pasaros las entradas, trataré en enviarlas al menos
una vez por semana.
Besos a todos. ¡Ya queda menos para el tintero!
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