Hoy ha sido un día extremadamente tranquilo de larga espera. He terminado las maletas, he leído un rato y he estado de cháchara con Gerard... Es un misionero que nació en 1925 y vive en Uganda desde 1954, así que tiene muchas cosas contar... desde la primera radio de su vida a la ocupación alemana de Bélgica, la colonización en Uganda y la independencia... es una caja de historias alucinantes...
A sus 88 años es ecónomo de la diócesis y conduce a diario por la jungla de Kampala... no quiere volver a Europa, "allí no me necesitan, me meterían en una casa de viejos y no me dejarían ni conducir"... así que imagino que morirá en tierras extranjeras, muy lejos del lugar en el que nació... es una suerte que África haya podido disfrutar de un tipo así. Ha hecho de todo, incluso extraer dientes con alicates durante 15 años y jugarse la vida transportando parturientas a altas horas de la madrugada... muchas daban a luz en el coche... así que a limpiar líquido amniótico... jajaja! Se ríe a carcajadas en mitad de sus anécdotas. Es genial.
Y eso es todo, sobre las 7 cenaremos y directos al aeropuerto. Me pareció muy sencillo venir, pero no me creo que llegar a España sea tan fácil...
Adiós África, encantada de haber conocido tu corazón...
martes, 21 de mayo de 2013
lunes, 20 de mayo de 2013
19 DE MAYO: DESCUBRIENDO UGANDA
Pasé la noche
inquieta y a las 6.00 ya estaba despierta. Finalmente el cura seguía en la
habitación de al lado, Edrungi regresó de casa de su hermano y Mahagi seguía
estando a 30 km.
Desayunamos y nos
recogió el coche del jefe. En una hora estábamos en el parque y a unos 200
metros de la entrada empezamos a ver grupos de antílopes, jabalís, elefantes y
jirafas… El parque Paraa está mucho más poblado que el de Garamba, por lo que
es más fácil ver animales. Incluso vimos un gran hipopótamo fuera del agua.
Pero no nos tropezamos ningún león… son difíciles de ver, aunque como en todo
en la vida parece que la ley de Murphy viene a dar por culo de vez en cuando
incluso en la selva… os cuento lo que le pasó a Ivo hace unos años… estaban en
un parque en Tanzania y picharon una rueda en dos ocasiones (creo que en
diferentes viajes). La primera vez ya lo
pasaron mal, pero es que la segunda tenían una manada de 4 leones observándolos
a 200 metros. Uno se puso a cambiar la rueda mientras los otros no les quitaban
el ojo de encima a los felinos… imaginaos el estrés… Así que ayer mientras rodábamos por las
pistas solo pensaba, “como se le pinche una rueda al tipo este le pago un coche
nuevo antes de bajarme”… :) por suerte no hubo averías…
Pude ver el Nilo
pero no pudimos navegarlo hasta las cataratas por falta de tiempo… es una pena,
pero me consuelo pensando que al menos he visto una parte del parque y que ya
tengo un pretexto para volver :)
A medio día comimos
en Pakwach, que está a menos de un kilómetro del inicio del parque. Paseando
por sus calles nadie diría que hay animales salvajes a pocos metros… imagino
que prefieren la carne de gacela…
A las 13.30
estábamos bajo la sombra de un camión averiado (durante bastante tiempo a
juzgar por las telarañas del interior de los neumáticos) esperando un autobús
que llegó a las 14.45… hacía un calor horroroso.
La compañía de
viajes se llamaba KK travellers (viajeros caca)… como podéis imaginar mis
expectativas no eran muy altas… pero lo que me encontré fue peor… el interior
del autobús tenía dos hileras de asientos a ambos lados de un pasillo. Una era
de dos sitios y la otra de 3. Como íbamos 3 nos pusieron juntos. Los asientos
están forrados aún con los plásticos con los que salieron de fábrica “para que
se vea que está nuevo”… estaría nuevo hace un siglo porque ahora el plástico
está roto, amarillento y “sudao”… por supuesto no hay aire acondicionado, pero
se abren las ventanas y entra fresco, lo malo es que en cuanto parábamos
empezaba a recalentarse el ambiente… viajaba con dos rollizos, así que a mí me
tocaba medio asiento… me quedé en el de fuera, de lado, con las piernas en el
pasillo… así las cosas preparé mi paciencia para un viaje de 4 horas que duró
7… es curioso el mundo, hice 200 km en el mismo tiempo que voy a llegar a
Bruselas… lo peor fue la entrada a Kampala, había un atasco tal que tardamos
una hora y media en hacer 30 km…
Lo mejor del viaje
eran las paradas. En cualquier arcén en el que nos detuviéramos 5 minutos había
gente preparada para vender todo tipo de cosas a través de las ventanillas.
Agua, refrescos, mazorcas de maíz, brochetas, cacahuetes… esto le daba un toque
muy exótico al ambiente…
A pesar de todo
tengo que decir que los autobuses de Uganda son bastante mejores que los
congoleños. Estos últimos se llaman “La vida es un combate” y creo que le
pusieron ese nombre para darle coraje a los que viajan en ellos. Hay muy pocas
rutas con muy pocas frecuencias, deben de tardar siglos por el mal estado de
las carreteras y a menudo tienen las ventanas rotas por lo que si llueve te
mojas, y si no, te asfixias con el polvo del camino, que no es poco.
Uganda es
extrañísima, vas por una carretera más o menos asfaltada (había tramos en los
que los agujeros de los arcenes llegaban casi hasta la línea del centro),
rodeado de casas de paja y barro como las congoleñas y, de vez en cuando, un
poblado con unas cuantas casitas de ladrillo destinadas principalmente a la
venta de bebidas y saldo para los móviles.
Llegamos a las
22.00, como era tarde y no nos esperaban en la casa de los misioneros decidimos
quedarnos los 3 en un hotel del centro que conocía Edrungi. Era cutre y sucio,
pero no es el peor sitio en el que he estado. No tenía mucha confianza en que
no hubiera bichos así que me atrincheré bajo la mosquitera hasta las 6.00 de la
mañana… espero recuperar un ritmo circadiano más normal en España :)
18 DE MAYO: UN DESEO ES UN CAMINO
Un deseo es un
camino… es uno de los títulos de un capítulo del libro de Javier Reverte, al
parecer es un dicho swahili…
Esta mañana salimos
a las 10 de casa para llegar a Nebbi (Uganda) a las 12. Había 12 km de camino y
la frontera… como veis Paco es previsor…
No tuvimos ningún
problema con los pasaportes… pero el capullo de la aduana nos tuvo todo el día
esperando para tratar de entrar con el coche en Uganda. El problema era que su
oficina había perdido un papel del que Paco tenía las copias… aunque fuera su
culpa el cabrito quería 2000 dólares de multa (que iba a ir a parar
directamente a su bolsillo en lugar de al del estado) para dejarnos pasar…
estos ven una piel blanca y te emparentan con el tío Gilito…
Desde las 10.30
hasta las 16.00 esperamos pacientemente las negociaciones del ingeniero Edrungi
con el tipo.
A las 18.00 cierran
la frontera y ya no pasa nadie, así que a grandes problemas grandes remedios. A
tomar por culo el parque. Hemos llamado a un taxista para que nos llevara a un
punto de Uganda en el que pudiéramos coger un bus nocturno a Kampala y Paco se
ha vuelto. Después de un largo día de espera sin comer ni beber pensaba que
pasaría la noche en un autobús cutre dando saltos de un lado para otro…
Papá, cómo me he
acordado de ti… para los que nunca habéis viajado con él os haré un breve
resumen de las reglas de viaje de mi padre. 1) No se para a mear antes de dos
horas y media. 2) Se para en una gasolinera con entrada y salida directas a la
autovía. 3) Se mea, se come o ambas cosas rápido, “¡¡que nos están adelantando
todos los lentos, hostias!!” 4) no se abre el maletero bajo ninguna
circunstancia y 5) en un viaje, si se puede comer y dormir se come y se duerme
y, si un día no se puede, ajo y agua (a joderse y a aguantarse)… :) Nobleza obliga a decir que he adquirido todas sus manías y ahora soy
defensora a ultranza de las mismas…
Así que el hecho de
pasarme hoy 7 horas debajo de un mango esperando a que un funcionario me diese
un puñetero papel, sin comer, sin beber y sabiendo que se jodía mi viaje no me
ha alterado ni un ápice los nervios… en lugar de eso me he limitado a observar
al personal durante horas y a terminar el libro de Reverte…
No puedo continuar
mi relato sin pararme a describir un poco la frontera ugandesa. Consiste en
varias casitas al lado de una barrera metálica manual. Hay problemas continuos para atravesarla en
coche, peajes inmensos para pasar en camión, pero motos, bicis o personas
cargadas de mercancías pueden transitarla sin mostrar ningún tipo de documento.
Así que el paisaje es bastante característico. Miles de mujeres con barreños de
colores repletos de frutas en la cabeza, motos transportando desde papiros a
300 litros de cerveza o 6 racimos de 200 plátanos cada uno… Un policía
uniformado los mira pasar aburrido…
Así las cosas me
acordaba yo del refrán swahili y me decía, parece que no hay un camino para
todo deseo… Reverte tuvo suerte, a él su destino lo llevó a navegar el río
Congo en un momento en que era intransitable…
Por la ruta le
pregunto a Edrungi si no habría ninguna manera de ir al parque… es muy
complicado me responde… yo que no me doy por vencida, gasto mi último cartucho
con Enmanuel, el otro cura que nos esperaba en Newi para acompañarnos… él como
yo nunca ha estado en el parque y también se muere de ganas de verlo… así que
su respuesta ha sido “sí, claro que la hay”…
ahí nos hemos puesto a hacer cábalas y cuentas, no tenemos más de 500
dólares para los 3 y 4 días por delante…
Mientras
esperábamos al jefe del hotel en el que hemos encontrado a Enmanuel, que, al
parecer, es un tipo listo y se ha hecho con el comercio del hotel y dos gasolineras
y se está forrando hasta el punto de que ha ido a rezar a Jerusalén, hemos
pedido 3 platos de comida y 3 cervezas “por lo que valga”… que ha resultado ser
1 euro la birra y 3 un platazo de patatas fritas con un pescado gigante a la
parrilla que estaba delicioso… salvo en casa de Paco, es la primera vez que
como caliente en 3 meses… me ha faltado "sorberle los ojos al pescao".
En esas estábamos
cuando ha llegado el jefe y se ha puesto a negociar el precio por llevarnos al
parque y luego a Kampala… 400 dólares pedía el tío… qué canalla, he pensado…
pero tras mucho negociar ha bajado a 100 dólares por llevarnos al parque y
dejarnos luego en una parada de autobús a Kampala y ha prometido pasar a
recogernos cuando estemos allí para llevarnos al lago… parece que al fin sí que
había un camino para mi deseo…
Esta noche nos
hemos alojado en este hotelillo, que es la primera infraestructura turística
que veo en 3 meses… parece que los ugandeses han comprendido el poder del
turismo y empiezan a explotarlo…
Tras la cena nos
hemos dirigido a las habitaciones… cama doble con baño (sin wc no os
emocionéis, hay un agujero en el suelo, que no es poco), 13 dólares… me ha
parecido razonable…
Eran las 7 de la
tarde, así que le he insistido a Enmanuel para tomar un rato más el fresco en
el jardín… el jefe nos ha invitado a una birra y luego nos ha pedido que le
pagásemos por adelantado… no me ha quedado otra que darle el dinero…
Cómo me he acordado
de los “ejercicios de confianza” que hacíamos en los scouts, que consistían en
dejarte caer de espaldas con los ojos vendados esperando que tu querido
compañero y amigo te recogiera… quizás fueran un entrenamiento para lo de hoy…
cuando le he dado los 100 dólares a un tipo al que yo no conocía de nada porque
así me lo ha indicado un cura al que he visto 3 veces en la vida y me he
quedado sin un puto duro, sola, en mitad de Uganda he pensado… esto sí que es
un puto ejercicio de confianza… espero que mañana el cura siga en el cuarto de
al lado, Edrungi vuelva de la casa de su hermano y, a unas malas, Mahagi siga
estando a unos 30 km de distancia… unas 6 horas a pie…
Como dato curioso
apuntar que el jefe nos manda mañana un chófer porque él tiene que ir a misa.
Ha sido surrealista ver a Enmanuel tratando de convencerle de que no pasa nada
si no va a la iglesia un día… yo le he instado a sobornarle con una misa
privada a cambio de que baje aún más el precio del viaje, pero Enmanuel me ha
mostrado su inmensa y sonora sonrisa y ha declinado mi petición…
Al llegar a la
habitación he tratado de abrir las ventanas porque aquí hace calor… una es
imposible pero la del baño sí que he conseguido abrirla… había una capa de 20
cm de telarañas desde la ventana a la reja así que he decidido remeter la
mosquitera por debajo del colchón y dejar el ventilador encendido…
Dice Javier Reverte
en un momento en que casi lo matan (que conste que el vino al Congo justo
después de la guerra del 97) que él siempre le había aconsejado a sus hijos
viajar pero que en ese momento no le parecía tan buen consejo… qué viajero no
se ha sentido alguna vez así aunque no haya estado al borde de la muerte.
Los viajes son así…
llenos de imprevistos, anécdotas y aventuras… y si comes has comido y si
duermes has dormido y si no ajo y agua…
Yo ya he comido y
voy a ver si duermo… sólo espero encontrarme mañana un coche en la puerta en
lugar de una caminata de 30 km con los bolsillos vacíos…
Me parece imposible
estar tan solo a 4 días de casa… parece que esté en el fin del mundo…
Besos a todos… no
os imagináis cuánto os echo de menos… o quizás si…
sábado, 18 de mayo de 2013
17 DE MAYO: EL CORDERO ASESINO Y EL VIRUS AFRICANO
Me he levantado sobre las 6.15 (sin despertador… un hecho que me hace pensar que me he “congolizado”) y, en el desayuno, lo primero que me dice Ivo (el otro Padre Blanco de la comunidad) es que ha habido un asesinato durante la noche… estamos los tres sanos y salvos… ¿qué ha pasado?... y él que piensa que no he comprendido el francés me repite que ha habido un muerto esta noche… ¿qué dices? ¿quién ha muerto?... se ríe y es entonces cuando me cuenta que el cordero que nos regalaron en Luma ha matado a la cabra que nos regalaron en Nyarambe… ¡ah! entonces hoy comemos cabra… por supuesto…
El bicho en cuestión ya había agredido al guardián de la casa… fue el cordero que regaló el jefe de la tribu de Luma a los misioneros en símbolo de reconciliación por el pasado turbulento de principios del siglo pasado… ¿estaría verdaderamente arrepentido o nos regaló un cordero asesino?
El resto del día ha transcurrido tranquilo una vez que he conseguido meter todas mis cosas y algunas de Paco en los 56 Kg permitidos… he aprovechado para leer… estoy en la parte del Congo del viaje que cuenta Javier Reverte en su Vagabundo en África… es interesante leer sobre el país una vez lo conoces y reconoces tanto maneras de actuar como ciudades o marcas de cerveza…
He visto un ratito el partido de Jocovic (no sé ni cómo se escribe, perdonad mi incultura deportiva absoluta) y luego el de Nadal… empiezo a aficionarme… a la vuelta debería hacer una tesis sobre los efectos de la tapioca en el cerebro femenino…
Para cenar hemos ido a la procura a comernos al bicho asesino (se ve que se había enterado de que era su último día en la Tierra y ha decidido no irse solo).
La cena ha transcurrido sin exceso de protocolo (consecuencia de las amenazas de Paco al secretario)… incluso el Obispo se ha levantado y ha empezado a servir bebidas para acelerar… no sé cómo serán las costumbres entre los religiosos españoles, pero desde luego este gesto es absolutamente inusual en el Congo…
En cualquier caso en ningún acto pueden faltar los “petit mot” (unas palabras… que habitualmente se convierten en un discurso interminable). Los dignatarios de la palabra éramos yo, Paco y el Obispo, por este orden.
De mis palabras no añadiré mucho salvo el agradecimiento a Paco de haberme ofrecido la posibilidad de tener esta magnífica experiencia y a todos los presentes y a muchos ausentes por la acogida tan excepcional que me han brindado… realmente es maravilloso sentirse querido tan lejos de casa…
Probablemente lo más importante que he aprendido en mi vida me lo enseñó mi madre… “trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti”… aquí las mamás deben decir algo parecido porque se han portado conmigo como en el mejor de mis sueños…
Paco ha hablado sobre todo del origen del cordero (ha obviado que era un asesino consumado) y el Obispo, además de hablar del bicho, me ha agradecido mi determinación para venir aquí a pesar de la oposición de mis seres queridos y de las pesadillas de mi padre… Papá, hasta en el Congo saben que sueñas que me come un león… eso sí, en la oración de despedida le ha pedido a Dios que me guarde en el camino de vuelta a casa (así que, si el cielo escucha, antes me muerde un perro que un león… eso espero…) También me ha propuesto que al cruzar la frontera contagie a todos los que encuentre con el virus africano que se encuentra alojado en mi corazón y que, al parecer, se transmite incluso con el habla…
La ceremonia del pastel ha traído un bizcocho muy parecido al que ha hecho mi madre toda la vida… así que la proximidad del regreso y “el sabor a casa” hacen que eche de menos a rabiar todo y todos a los que quiero… que mal se me dan “las salas de espera”…
A las 21.30 estábamos en casa… hoy hay fútbol… los curas por mucho que sean curas no dejan de ser hombres y el Real Madrid-Atlético siempre es un partidazo… niño llama a papá con el resultado que no veas el disgusto que le he dado cuando le he dicho que iba ganando el Madrid.
Mañana por la mañana salimos dirección a Uganda… dormimos cerca del parque pero no dentro… en cualquier caso evitaré abrir la puerta por la noche…
Dice Javier Reverte, en el libro antes comentado, que pasó su noche más magnífica en un parque en Tanzania gracias a un italiano gilipollas que le negó alojamiento… Durmió cerca de una laguna en el coche. A media noche le sorprendieron rugidos de leones, hienas y leopardos que circundaban el vehículo… dice él que fue la mejor velada de su vida, pero creo yo que lo es a posteriori, porque debió pasarse la madrugada acojonado y pensando “¡Oh Dios mío, que no me entre una diarrea en este momento!” :)
De aquí al lunes creo que no tendré internet. Como he comentado mañana salimos rumbo a Uganda, domingo parque, el lunes llegamos a Kampala y estamos allí hasta el martes que cojo el avión… miércoles Tintero y, con un poco de suerte, roscón de reyes ;) por la noche jamoncito, quesitos y vinito y el jueves “media naranja”… se me antoja un plan maravilloso…
Besos a todos… nos vemos en un suspiro… ojo que soy contagiosa… el que se acerque asume el riesgo de ser picado por el virus de África!!
El bicho en cuestión ya había agredido al guardián de la casa… fue el cordero que regaló el jefe de la tribu de Luma a los misioneros en símbolo de reconciliación por el pasado turbulento de principios del siglo pasado… ¿estaría verdaderamente arrepentido o nos regaló un cordero asesino?
El resto del día ha transcurrido tranquilo una vez que he conseguido meter todas mis cosas y algunas de Paco en los 56 Kg permitidos… he aprovechado para leer… estoy en la parte del Congo del viaje que cuenta Javier Reverte en su Vagabundo en África… es interesante leer sobre el país una vez lo conoces y reconoces tanto maneras de actuar como ciudades o marcas de cerveza…
He visto un ratito el partido de Jocovic (no sé ni cómo se escribe, perdonad mi incultura deportiva absoluta) y luego el de Nadal… empiezo a aficionarme… a la vuelta debería hacer una tesis sobre los efectos de la tapioca en el cerebro femenino…
Para cenar hemos ido a la procura a comernos al bicho asesino (se ve que se había enterado de que era su último día en la Tierra y ha decidido no irse solo).
La cena ha transcurrido sin exceso de protocolo (consecuencia de las amenazas de Paco al secretario)… incluso el Obispo se ha levantado y ha empezado a servir bebidas para acelerar… no sé cómo serán las costumbres entre los religiosos españoles, pero desde luego este gesto es absolutamente inusual en el Congo…
En cualquier caso en ningún acto pueden faltar los “petit mot” (unas palabras… que habitualmente se convierten en un discurso interminable). Los dignatarios de la palabra éramos yo, Paco y el Obispo, por este orden.
De mis palabras no añadiré mucho salvo el agradecimiento a Paco de haberme ofrecido la posibilidad de tener esta magnífica experiencia y a todos los presentes y a muchos ausentes por la acogida tan excepcional que me han brindado… realmente es maravilloso sentirse querido tan lejos de casa…
Probablemente lo más importante que he aprendido en mi vida me lo enseñó mi madre… “trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti”… aquí las mamás deben decir algo parecido porque se han portado conmigo como en el mejor de mis sueños…
Paco ha hablado sobre todo del origen del cordero (ha obviado que era un asesino consumado) y el Obispo, además de hablar del bicho, me ha agradecido mi determinación para venir aquí a pesar de la oposición de mis seres queridos y de las pesadillas de mi padre… Papá, hasta en el Congo saben que sueñas que me come un león… eso sí, en la oración de despedida le ha pedido a Dios que me guarde en el camino de vuelta a casa (así que, si el cielo escucha, antes me muerde un perro que un león… eso espero…) También me ha propuesto que al cruzar la frontera contagie a todos los que encuentre con el virus africano que se encuentra alojado en mi corazón y que, al parecer, se transmite incluso con el habla…
La ceremonia del pastel ha traído un bizcocho muy parecido al que ha hecho mi madre toda la vida… así que la proximidad del regreso y “el sabor a casa” hacen que eche de menos a rabiar todo y todos a los que quiero… que mal se me dan “las salas de espera”…
A las 21.30 estábamos en casa… hoy hay fútbol… los curas por mucho que sean curas no dejan de ser hombres y el Real Madrid-Atlético siempre es un partidazo… niño llama a papá con el resultado que no veas el disgusto que le he dado cuando le he dicho que iba ganando el Madrid.
Mañana por la mañana salimos dirección a Uganda… dormimos cerca del parque pero no dentro… en cualquier caso evitaré abrir la puerta por la noche…
Dice Javier Reverte, en el libro antes comentado, que pasó su noche más magnífica en un parque en Tanzania gracias a un italiano gilipollas que le negó alojamiento… Durmió cerca de una laguna en el coche. A media noche le sorprendieron rugidos de leones, hienas y leopardos que circundaban el vehículo… dice él que fue la mejor velada de su vida, pero creo yo que lo es a posteriori, porque debió pasarse la madrugada acojonado y pensando “¡Oh Dios mío, que no me entre una diarrea en este momento!” :)
De aquí al lunes creo que no tendré internet. Como he comentado mañana salimos rumbo a Uganda, domingo parque, el lunes llegamos a Kampala y estamos allí hasta el martes que cojo el avión… miércoles Tintero y, con un poco de suerte, roscón de reyes ;) por la noche jamoncito, quesitos y vinito y el jueves “media naranja”… se me antoja un plan maravilloso…
Besos a todos… nos vemos en un suspiro… ojo que soy contagiosa… el que se acerque asume el riesgo de ser picado por el virus de África!!
viernes, 17 de mayo de 2013
16 DE MAYO: MACGIVER ENTRE VISCEROMEGALIAS
Esta mañana la he pasado en el hospital anglicano con la mujer de Edrungi. Ha sido interesante. He visto muchos casos raros.
Para empezar un chico en coma con una meningitis que por supuesto no estaba aislado… he tratado de no acercarme a menos de un metro. El cuello parecía una barra de acero.
He visto un par de casos de ascitis, uno de ellos provocado por un cáncer de hígado. ¿Cómo lo sabemos? Porque le llegaba hasta el ombligo, era duro y estaba lleno de nódulos… impresionante. También he visto una esplenomegalia tropical, el bazo ocupaba todo el hemiabdomen izquierdo, brutal. Varios chiquillos con anemias exageradas y vías en la cabeza, uno de año y medio que pesaba 6 kilos, una viejecilla deshidratada y, lo mejor, el material. Utilizan palomillas en lugar de catéteres para coger las vías (porque son más baratas), tienen palos de árbol con algodón en la punta a modo de isopo y hemos hecho una paracentesis evacuadora con un sistema de suero y una botella de agua vacía… muy rústico todo… cuando vuelva voy a parecer Macgiver.
Hemos comido en el hospital, ¿a que no os imagináis lo que había de menú? ¡¡ARROZ CON HOJAS!! ¡Me persiguen!
En el camino de vuelta algunas escenas curiosas. Están arreglando la calle principal y hay un árbol gigantesco que han tirado repleto de chiquillos jugando encima. De repente encontramos un grupo de 40 personas, al dar la curva descubrimos que están simplemente mirando cómo trabaja la excavadora.
Ayer se me olvidó contar el desayuno de Yupalimazua… maíz a la parrilla, carne, arroz, fufú, macarrones y tortilla de termitas (receta de Paco)… por suerte había sobrado un poco de pastel…
Ahora a descansar un ratito mientras vemos a Nadal luchar contra Gulbis… por primera vez en mi vida estoy prestándole la atención suficiente a un partido de tenis como para entender la puntuación… definitivamente la tapioca me ha afectado :)
¡¡Besicos a todos!!
Para empezar un chico en coma con una meningitis que por supuesto no estaba aislado… he tratado de no acercarme a menos de un metro. El cuello parecía una barra de acero.
He visto un par de casos de ascitis, uno de ellos provocado por un cáncer de hígado. ¿Cómo lo sabemos? Porque le llegaba hasta el ombligo, era duro y estaba lleno de nódulos… impresionante. También he visto una esplenomegalia tropical, el bazo ocupaba todo el hemiabdomen izquierdo, brutal. Varios chiquillos con anemias exageradas y vías en la cabeza, uno de año y medio que pesaba 6 kilos, una viejecilla deshidratada y, lo mejor, el material. Utilizan palomillas en lugar de catéteres para coger las vías (porque son más baratas), tienen palos de árbol con algodón en la punta a modo de isopo y hemos hecho una paracentesis evacuadora con un sistema de suero y una botella de agua vacía… muy rústico todo… cuando vuelva voy a parecer Macgiver.
Hemos comido en el hospital, ¿a que no os imagináis lo que había de menú? ¡¡ARROZ CON HOJAS!! ¡Me persiguen!
En el camino de vuelta algunas escenas curiosas. Están arreglando la calle principal y hay un árbol gigantesco que han tirado repleto de chiquillos jugando encima. De repente encontramos un grupo de 40 personas, al dar la curva descubrimos que están simplemente mirando cómo trabaja la excavadora.
Ayer se me olvidó contar el desayuno de Yupalimazua… maíz a la parrilla, carne, arroz, fufú, macarrones y tortilla de termitas (receta de Paco)… por suerte había sobrado un poco de pastel…
Ahora a descansar un ratito mientras vemos a Nadal luchar contra Gulbis… por primera vez en mi vida estoy prestándole la atención suficiente a un partido de tenis como para entender la puntuación… definitivamente la tapioca me ha afectado :)
¡¡Besicos a todos!!
jueves, 16 de mayo de 2013
12 AL 15 DE MAYO: “DORT MA BERG DOCTA ÑAMUNDU!” (adiós doctora blanca)
4 días han pasado sin que escriba una palabra. Espero no olvidar nada importante. El domingo me levanté y fui a la procura a buscar a Pascal. Era la fiesta del centenario de Caritas Developement. Aquí fiesta es sinónimo de misa eterna, discursos interminables y exceso de protocolo. A las 9.30 entramos en la iglesia que estaba atestada y olía a humanidad. Tras 20 minutos de cantos aún no había abierto la boca el cura. A los 40 minutos me fugué con Pascal. El día era caluroso y nos habíamos levantado a las 6.30 de la mañana, así que aunque eran las 10.30 nos pareció una idea genial buscar un bistro para tomar una cerveza. Encontramos uno con una microterracita y la birra fría… parecía un sueño. Mahagi es diferente al resto de ciudades del Congo que conozco. La calle principal tiene una carretera bastante decente (aunque sin asfaltar, por supuesto) por la que pasan un número inusual de coches. Hay aquí una base de la Monusco, por lo que no es raro ver pasar camiones y todoterrenos repletos de cascos azules sonrientes, eso sí, van precedidos por una camioneta que lleva un tipo apuntando con una metralleta… es casi ofensivo que circulen así por una zona de absoluta tranquilidad… tras 3 meses aquí sigo sin acostumbrarme a ver las ametralladoras… Se unieron a la cerveza Ives (Dr Givo) y Papy y pasamos un rato agradable cascando mientras veíamos pasar la vida en Mahagi. Volvimos a las 12.30 y la misa aún no había terminado. Casi 4 horas duró. La comida estuvo precedida de una larga espera y seguida de la habitual ceremonia de los regalos y del pastel. Tuve que irme antes del final para llegar a Logo de día. Me emocioné cuando me despedí de Marcela… hemos pasado un bonito tiempo juntas. Fue triste decirle adiós a Pascal. El camino de vuelta con Uyegua fue divertido. Pasamos por su aldea, que como la de Dieu Merci es un conjunto de 3 casas en mitad de la nada. Cenamos y a descansar. El lunes me pasé el día de un sitio para otro. Salí del hospital a las 15.30, comí corriendo y fui a casa de Pacience para organizar la fiesta del martes. Por el camino vi arder una casa de paja… en pocos minutos no quedaba rastro del tejado. Decenas de niños contemplaban en espectáculo. A la vuelta tomamos unas cervezas en casa con Josée, Papy, Ives y María. Lo pasamos bien. Volvió a salir el tema de las parejas, el matrimonio y la fidelidad. Aquí pasan 3 horas en misa todos los domingos y se echan las manos a la cabeza cuando se enteran de que en Europa la gente se divorcia, pero asumen que la fidelidad es imposible y hablan del matrimonio como de la compra de ganado… así que hay tema para debatir, ¡jeje! El martes tras el “tour de salle” me despedí del personal y me fui a casa. Me dio pena decir adiós a ciertas personas y sentí que ellas también se entristecían por mi partida… es bonito sentirse querida tan lejos de casa. Para mi cumple me regalaron flores y una camiseta del centenario de Cáritas y por mi partida una tela congoleña. Fuimos a despedirmos de los críos del orfanato… fue muy duro saber que no los volveré a ver en mucho tiempo… pero pasamos un último rato muy bonito. Por la noche nos esperaban en Yupalimazua para la fiesta de cumpleaños y despedida. Fuimos a visitar la tumba de Alimazua, el primer ancestro del clan. Al parecer murió alrededor de 1920. Me ha parecido interesante saber que los Alur (el pueblo que habita esta zona del Congo) proceden de Uganda. Hacia el siglo XVIII, buscando pasto cruzaron el Nilo agarrados a las colas de sus vacas para no ahogarse rio abajo. La noche “en mi pueblo natal” fue muy bonita. No faltaron ni el fufú ni un pastel. Me regalaron una cajita y una “fufufera” hechas a mano. Josee me regaló un pollo vivo (sigo sin acostumbrarme a ver con vida lo que me voy a comer) y un saco con patatas y guisantes. Esta mañana temprano hemos cogido la carretera a Mahagi. Sentía que dejaba una parte de mí en Logo, en casa de Josee y en mi familia Yupalimazua… las despedidas no son sencillas nunca… Hoy el día ha sido tranquilo. Organizar el equipaje y descansar. Mañana iré al hospital de los anglicanos con la mujer de Edrungi (el ingeniero con el que viajamos al principio). El viernes cerrar las maletas, cena de despedida y a dormir. El sábado salimos para Uganda. Pasaremos por un parque a seguir buscando leones (aunque ya me han dicho que no abundan, así que tranquilo papá). El martes por la noche sale mi vuelo. El miércoles espero comer en El Tintero con mi familia y con Inma… ¡ya huelo las gambas planchas y las navajas! Pero empiezo a echar de menos el Congo… ¡maldito virus africano!¡se ha quedado un trocito de mi corazón! :) ¡Besos a todos!¡Nos vemos en un ratito!
domingo, 12 de mayo de 2013
11 DE MAYO: DORMIR PLACIDAMENTE
Esta mañana vine temprano para Mahagi. Estuve un rato de cháchara con Paco e Ivo y fui al encuentro con Pascal. Estuvimos sentados en su habitación los dos y Faustin, el director de Ariwara. Nada especial si no fuera por su lenguaje corporal. Solo había una silla que me dejaron a mí. Ellos se quedaron cada uno en su cama. En España se habrían quedado sentados. Aquí se han quitado los zapatos y se han tumbado. Me ha parecido muy congoleño. Sobre todo porque con Faustin no tengo prácticamente confianza. Ha sido gracioso. Después de comer “Chez Paco”, que es una región española en el Congo, he descansado un rato y he salido a dar una vuelta con Pascal. Hemos pasado por el mercado y hemos pasado por el mercado y hemos paseado por los alrededores de la ciudad. Están arreglando la calle principal y han tirado unos árboles muy grandes. Cuando hemos pasado había un montón de hombres cortándolos y niños transportando los trozos sobre la cabeza. Aquí no se desperdicia nada. A las 18.30 ya estábamos cenando. Me dan ganas de llorar cada vez que me tomo una cerveza fresquita o huelo el queso… me sabe a casa Ahora a escribir la entrada y a descansar un rato. ¡Que gusto da dormir sin ratas ni murciélagos! Por cierto, olvidé contaros que en la región de procedencia del Doctor Givo se los comen… ¡hasta a los congoleños de otras ciudades les dio asco saberlo! Por cierto, he podido leer los comentarios que me vais dejando, responder es más complicado, así que aprovecho para agradeceros que os preocupéis por mí, que sigáis el blog y que me mostréis tanto cariño en vuestros comentarios. Muchas gracias, de corazón. Por cierto Pedro O, te has ganado dos cervezas no una, ¡jejejeje! ¡Muchos besicos!
9 Y 10 DE MAYO: UYEGUA
Ayer tras desayunar, como no trabajábamos, aproveché para hacer la colada. Sobre las 11 llegué al hospital para la ceremonia de inauguración de la maternidad. Como buenos congoleños empezamos con una hora de retraso. En primer lugar el obispo y el cura de la parroquia guiaron la bendición que acabó con paseo y riego con agua bendita de las nuevas instalaciones y las mamás que esperan el parto bailando y cantando a ritmo de percusión. Después empezaron los discursos que duraron una hora. Contenta de que hubiera terminado la parte oficial me dirigí a la sala de la comida. Esperamos una media hora a que llegaran todos los invitados y los actores principales. Entonces empezó una nueva ceremonia de discursos que duró otra hora… casi me da algo, pero me reí mucho cada vez que miraba hacia Paul y le veía partiéndose de risa de mi (mi cara debía ser un poema). Por fin llegó el momento de comer y había lo mismo que siempre, pollo, arroz, fufú, patatas fritas, habichuelas y ensalada de col… llega un momento en el que se te quitan las ganas de comer aunque tengas hambre. Por este conjunto de circunstancias bromeé luego con Paul diciéndole que eso no era una fiesta, era una punición. Punición en alur se dice uyegua, lo sé porque conocí a un chico el otro día que se llama así… tienen tripas aquí con los nombres que les ponen a los críos… Después de comer nos fuimos. Paul me llevó en la moto a conocer Yupalimazua que es el pueblo (aldea) de Pacience en la que vamos a celebrar mi cumpleaños y despedida el martes próximo. Me enteré de que Yupalimazua significa familia de Alimazua, que es el bisabuelo de Pacience. Todas las casitas y habitantes son descendientes suyos. Habrá unas 100 personas. Curioso, ¿no? Allí tomamos una cervecita y fuimos a casa de Paul a saludar a Pacience y a que él se cambiara y preparara para pasar la noche en el hospital. Su hermano va mejor, quizás pueda salir mañana. Volvimos dando un paseo. Nos encontramos con un amigo suyo que me hizo muchas preguntas, entre ellas si en España también hay tribus y cómo funciona la dote. Cuando le dije que en mi país no se dota se echó las manos a la cabeza “¡una médico sin dote!” al parecer podría montar una granja con lo que me correspondería aquí Claudio, ya sabes, a comprar vacas, cabras y pollos Me acerqué al orfanato a jugar un rato con los críos y cené con las monjas que me habían preparado una tortilla de patatas con 3 velas, ¡qué graciosas! Tras hablar con la familia un rato me acosté. Llevo toda la semana durmiendo sola porque Josée está en Aru por motivos de trabajo. Es curioso pero el hecho de que no esté ella me hace tener miedo, ¡jejeje! Me da seguridad saber que hay alguien en la casa que puede matar un murciélago o una rata si se presenta la ocasión. Por suerte las chiquillas duermen en la casita del patio, seguro que en caso de necesidad se dan maña, aunque abrir la puerta también me da miedo. Aquí las noches son muy oscuras. No hay luz en ningún sitio y casi siempre está nublado, por lo que a menudo no se ven ni estrellas ni luna… la negrura es tan espesa que uno piensa que se ha quedado ciego. Esta mañana en el hospital ha sido muy desesperante. Los resultados de las pruebas tardan siglos (una media de 6-7 días) y esto es así por dejadez, porque tienen los materiales para hacerlo en un día… así que más que médico parezco veterinaria. El lunes se irá de alta la chica del tétanos, este fin de semana se morirá al menos una paciente y puede que caigan 3… ya veremos. Como punto positivo, el staff me ha regalado unas flores silvestres en un bote de medicamentos y una camiseta del centenario de Cáritas Development por mi cumple… si al final les voy a coger cariño, ¡jejeje! Esta tarde me quedo tranquila aquí y mañana y pasado iré a Mahagi. Están allí Marcela y Pascal, así que aprovecharé para tomar unas birras con ellos y despedirme… es una pena que Dieu Merci no haya podido venir, nos lo habríamos pasado de lujo. Eso es todo por hoy, de momento... ¡jejeje! ¡¡Besicos!! Gracias a todos los que me felicitasteis. En dos semanas celebraremos la bienvenida y el cumple.
¡Estoy deseando!
¡Estoy deseando!
7 Y 8 DE MAYO: COMPRENDIENDO
Estos dos días han sido tranquilos. En el hospital sigo viendo cosas sin sentido y falta de motivación por parte del personal, pero me voy acostumbrando. El hermano de Paul va bien y la chica del tétanos incluso se pasea aunque sigue sintiéndose un poco débil. Estoy repasando los electros con Givo, que es el más motivado. Para que veáis las dificultades, tienen un aparato de electros pero no saben ni poner los electrodos, así que es Givo el que ha cogido a los pacientes y la máquina y ha empezado a aprender… a los enfermeros no los busques… él tiene dos años de experiencia médica pero aún no ha aprendido las derivaciones que tienen que aparecer en un ECG completo… otra prueba de que lo que nos decían en la facultad de que electros y radiografías hay en todos sitios, es mentira… El martes por la tarde fui con Pacience al mercado y a la costurera a que me tomara las medidas para hacerme el conjunto con la tela que había comprado la vez anterior. El miércoles pasé la tarde en el orfanato. Josée me estuvo contando la historia de los chiquillos. La mayoría son hijos de madres que han fallecido en el parto. Los padres son o desconocidos o locos o violadores. Algunos tienen familia conocida pero no se quieren hacer cargo de los niños. Solo visitan a un par de ellos. A una chiquilla la tiraron en una letrina, a otra la abandonaron al lado del río… Josée pasó 10 horas encerrada en una habitación del hospital con una niña para evitar que el abuelo la matara (la madre murió y el abuelo no aceptaba un bebé de un padre desconocido)... se rompe el alma cuando conoces su historia… incluso me ha cambiado la concepción de algunos temas. Por ejemplo yo siempre he comprendido que una mujer que ha sido violada y se queda embarazada aborte… pero ayer, al ver a los hijos de esos violadores comprendí que ellos no son los responsables de los actos de sus padres… y que, como todos los niños, vienen al mundo a traer alegría y amor… no sé si llego a explicar lo que siento… pero algo ha cambiado dentro de mi… Hoy es ya día 9. Es el día de mi 30 cumpleaños y estoy en el Congo desayunando patatas fritas con tortilla francesa y maracuyás… No recuerdo dónde cumplí los 10 ni los 20, pero estoy segura de que siempre recordaré dónde estaba cuando cumplí los 30… ¡En dos semanas lo celebraremos! Besos a todos.
5 Y 6 DE MAYO: CON LAS MANOS ATADAS
El domingo salimos sobre las 10 hacia Nyarambe donde comimos. Después el chófer nos llevó hasta Mahagi. Allí conseguí una moto-taxi a través de Edrungi y pude volver a Logo por la tarde. Estuve un rato cascando con Josée, cenamos y a dormir. El lunes en el hospital fue caótico como siempre. Los médicos que se supone que tienen que estar no están por distintos motivos y los que nos encontramos tenemos que sacar todo adelante. Pasé la medicina interna sin muchas sorpresas. La buena noticia es que la chica del tétanos está mejorando. La mala es que hay un crío con una infección pulmonar bilateral (ya os enseñaré la placa), presuntamente tuberculosa y no quedan medicamentos… así que el pronóstico es nefasto… aunque parezca mentira la falta de medicamentos esenciales es habitual, ayer tampoco quedaba insulina rápida, y el hermano de Paul está ingresado con una cetoacidosis diabética… estamos gestionándola con mezcla, pero imaginaros las dificultades para tratar un caso parecido sin apidra, sin glucometer, sin poder poner una bomba… además los enfermeros calculan las dosis sin saber si quiera el porcentaje de rápida que hay en la mezcla…esto es verídico… en fin, espero que salga adelante, parece que está mejorando. El problema es que en lugar de pedir los medicamentos a varios meses vista, hacen los pedidos cada 15 días. El resultado es que en cuanto hay c ualquier problema de abastecimiento o de transporte, situaciones frecuentes en el Congo, se quedan sin los medicamentos… un desastre… No respetan los horarios y se aprovechan de la buena voluntad de los médicos, sobretodo de los stagières. Así que a las 14.40, cuando intentaron pasarme una mujer que había llegado a las 14.15 (el horario es hasta las 2) me negué a seguir trabajando y la mandé a que la viera el enfermero. Por la tarde funciona así, un enfermero hace la historia y si necesita ayuda llama al médico de guardia… no suelen llamar, pero deberían. Es curioso como cuando llegué y hablaba con los enfermeros y me decían todo lo que hacían yo pensaba que eran unos máquinas, porque pensaba que estaban bien formados y lo hacían bien, pero nada más lejos de la realidad. Por poner un ejemplo, otro caso de ayer que me costó una discusión con el enfermero jefe de la UCI. Yo que no abro la boca por no molestar echándole la bronca a un jefe, imaginaos… la situación es la siguiente. Me manda a un estudiante de enfermería con la historia de una mujer a la que quiere trasladar a medicina interna. Al parecer 3 días antes había llegado con dolor periumbilical y secreción purulenta leve por el ombligo, sin fiebre. La ingresan en su servicio con diagnóstico de “peritonitis”. El diagnóstico es bastante dudoso de por sí, pero eso no es lo peor, en 3 días en la UCI no le habían sacado aún la sangre, no le habían tomado ni una vez la tensión, no habían avisado a ningún médico y no había absolutamente nada escrito en la evolución… no me pude callar… y a él no le quedó otra que darme la razón… pero seguro que con el siguiente caso lo hacen igual… El día hospitalario terminó por fin, comí y fui a ver a los críos del orfanato. Jugué un rato con ellos y luego estuve hablando con la hermana Josée, la monja responsable de cuidarlos. Me estuvo dando información para el proyecto… creo que puede funcionar. No os quiero adelantar mucha información pero os diré que sobreviven 2 monjas y 25 niños con 350 dólares al mes. El principal
problema es nutrir a los lactantes, ya que un bote de leche para los biberones de 3 días de un solo niño cuesta 10 dólares… imaginaos las dificultades. Por la noche Josée me esperaba con un par de birras que nos bebimos muy a gusto. Cenamos guisantes (no sé qué me pasa pero me encantan), fufú, aguacate (es mi salvavidas) y había un pescado en salsa que ya había comido a medio día y que no me fascinó… Por cierto, ayer para desayunar podía elegir entre pan o patatas cocidas y opté por las patatas… como dice Claudio “¿quién eres y qué has hecho con Yanira?“… alucinante… ¡jajajaja! Bueno, eso es todo… que no es poco, vaya palizas que os pego… ¡perdonadme! ¡jejeje!
Besicos!!
problema es nutrir a los lactantes, ya que un bote de leche para los biberones de 3 días de un solo niño cuesta 10 dólares… imaginaos las dificultades. Por la noche Josée me esperaba con un par de birras que nos bebimos muy a gusto. Cenamos guisantes (no sé qué me pasa pero me encantan), fufú, aguacate (es mi salvavidas) y había un pescado en salsa que ya había comido a medio día y que no me fascinó… Por cierto, ayer para desayunar podía elegir entre pan o patatas cocidas y opté por las patatas… como dice Claudio “¿quién eres y qué has hecho con Yanira?“… alucinante… ¡jajajaja! Bueno, eso es todo… que no es poco, vaya palizas que os pego… ¡perdonadme! ¡jejeje!
Besicos!!
jueves, 9 de mayo de 2013
Teletipo (3)
Hola, amigos. Soy Claudio de nuevo. La noticia más importante es la siguiente:
Podéis felicitarla en los comentarios, que seguro que le hace ilusión.
¡¡HOY YANIRA CUMPLE 30 AÑOS!!
Podéis felicitarla en los comentarios, que seguro que le hace ilusión.
martes, 7 de mayo de 2013
3 y 4 DE MAYO: MI PADRE TIENE MÁS RAZÓN QUE UN SANTO
Ayer llegamos a Mgumu a las 18.15. Tardamos 2 horas 45 minutos en
recorrer 80 km de minipistas pedregosas a toda pastilla… el chofer era
congoleño. Estos hacen lo posible por alcanzar los 60km por hora de
vez en cuando, aunque pongan en peligro tanto sus vidas como las de
los demás, especialmente la de los críos que viven al lado de las
carreteras… sin comentarios…
Las vistas del camino espectaculares. Grandes extensiones de terreno virgen lleno de palmeras, mangos y aguacateros con alguna casita de paja de vez en cuando. A partir de un determinado momento a lo lejos encontramos el Lago Alberto, que aunque puede parecer pequeño en el mapa, es gigantesco… al menos tanto como el Lago Lemán suizo. Está rodeado de montañas escarpadas con pistas en muy malas condiciones, por lo que es difícil llegar a tocar el agua, al menos en esta parte de la orilla. Los lugareños llegan en moto o andando y pescan en canoas de madera.
El convento en el que nos quedamos es antiguo. Tengo una habitación individual a la que llega la luz unas horas, así que no me puedo quejar. Hay un único baño común. No hay lavabo, así que para lavarse las manos hay un balde con agua y para cepillarse los dientes a escupir en el jardín, esta mañana con espectadores, porque estos en cuanto ven un blanco no le quitan el ojo de encima. La ducha es una habitación en cuesta con un agujero al fondo. En esta parte no hay luz, como llegamos casi de noche, me dejaron una lámpara de aceite… realmente me sentí en la Edad Media cuando vi mi silueta recortada en la puerta de madera por la luz amarillenta que daba el fuego mientras me lavaba con un cubo, un palo hacía las veces de cerrojo, un clavo de toallero, en una esquina una “escoba” de cañas, del techo cuelgan murciélagos… recordé lo que me dijo mi padre cuando le hablé de la casa de Logo “desde luego, te metes en unos sitios… que ya te vale”… ¡qué razón tiene!
Cuando me sobrevolaron los murciélagos en la habitación a media noche y escuchaba las ratas corriendo en el doble techo volví a acordarme de sus palabras y pensé “¡ay Dios, que necesidad tengo yo de esto!” y lo peor es que no te queda otra que darte la vuelta y seguir durmiendo… claro que duermes “emparanoyada” por mucha mosquitera protectora que tengas… y a media noche me despierto con la sensación de que se había posado algo en el colchón y unos segundos después siento un roce en el costado… casi me muero hasta que revisé todo con la linterna (no veas como se echa de menos la luz)… así que sería la paranoia y el pijama…. Si era un bicho lo pulvericé con mi “salto-manotazo-matador” Poco después me tuve que levantar al baño… imaginaos con que cuerpo recorrí el patio… entré en el baño sin alumbrar al techo para no molestar a los murciélagos y recé para que a ninguno le diera por volar. Volví a mi burbuja-mosquitera y dormí más tranquila hasta las 5.30 de la mañana, hora en la que empiezan los gallos y las monjas a cantar… duermevela hasta las 6.45 y a empezar otro día.
Esta mañana en el hospital tenía ganas de llorar. Hay un médico de vacaciones y un stagière que está en su primer mes de prácticas y se ha quedado solo a cargo de todo el hospital. Además de que el número de enfermos es elevado llegan en pésimas condiciones. Esto es lo más rural que he visto yo en mi vida. No sé la de críos que hemos visto con 3 gramos de hemoglobina (anemia secundaria a la malaria). Uno ha llegado muy malito a la consulta y se ha muerto 10 minutos después… ya tenían la sangre de la madre y hay adrenalina… si hubieran intentado reanimarlo podría haber tenido una oportunidad…pero aquí la resucitación cardiopulmonar como que no… el muerto al hoyo y el vivo a su puta bola… es increíble que dejen morir así a los críos…
La madre ha cogido el cadáver de su niño de 4 años recién fallecido y se ha sentado en el patio a llorar… las mamás y niños que hay se acercan a consolarla mientras ella grita…yo lo veo todo por la ventana con una sensación de impotencia brutal… no soy ninguna máquina en RCP pediátrica, pero si nos hubieran avisado podría haberlo intentado…aunque igual el resultado habría sido el mismo…
Por cierto, he salvado o al menos he prolongado la vida de un hombre hoy. El primer paciente que vemos lleva dos días con hematemesis (vomitando sangre), lo han transfundido 9 veces (unos 3 litros) y llega el stagière y le quiere poner de tratamiento aspirina (anticoagulante= muerte segura). Cuando le digo ¿cómo le vas a poner aspirina a un tipo que está sangrando?, me responde “es un anticoagulante” a lo que yo incrédula le digo “por eso mismo, queremos que coagule para que deje de sangrar”… me ha hecho caso a regañadientes… ¡están salvados!
Y es que aquí hay una falta de formación tremenda a veces en cosas muy básicas… y lo peor es que no confían en lo que les dices, supongo que les suena “muy raro”.
Por supuesto los antibióticos los usan sin ningún criterio objetivo… ¡y no hay glucometer (aparato portátil para medir el azúcar)! ¿¿Cómo puede llamarse hospital algo que no tenga glucometer?? Desde luego, papá, me meto en unos sitios… ¡jejeje!
Por la tarde hemos ido con el coche hasta un punto en el que hay buenas vistas del lago, que pena no poder enseñaros las fotos. Por supuesto los críos nos perseguían gritando “ñamundu” que significa mundele en alur, la lengua de esta zona de la región (qué locura de idiomas).
Mañana por la mañana regresamos a Mahagi y por la tarde trataré de ir a Logo. Si no encuentro transporte volveré el lunes con Paul. Me queda por delante una larga semana de medicina interna (a ver cuántos se me mueren)… 17 días para la vuelta… empieza la cuenta atrás… ¡¡qué ganas de hincarle el diente a los pescaitos fritos y la cervecita helada del tintero!! ¡Inma vente a comer con nosotros! ¡¡y no olvides el roscón de reyes!!¡jejeje!
¡Besitos a todos! ¡Os quiero mucho!
Las vistas del camino espectaculares. Grandes extensiones de terreno virgen lleno de palmeras, mangos y aguacateros con alguna casita de paja de vez en cuando. A partir de un determinado momento a lo lejos encontramos el Lago Alberto, que aunque puede parecer pequeño en el mapa, es gigantesco… al menos tanto como el Lago Lemán suizo. Está rodeado de montañas escarpadas con pistas en muy malas condiciones, por lo que es difícil llegar a tocar el agua, al menos en esta parte de la orilla. Los lugareños llegan en moto o andando y pescan en canoas de madera.
El convento en el que nos quedamos es antiguo. Tengo una habitación individual a la que llega la luz unas horas, así que no me puedo quejar. Hay un único baño común. No hay lavabo, así que para lavarse las manos hay un balde con agua y para cepillarse los dientes a escupir en el jardín, esta mañana con espectadores, porque estos en cuanto ven un blanco no le quitan el ojo de encima. La ducha es una habitación en cuesta con un agujero al fondo. En esta parte no hay luz, como llegamos casi de noche, me dejaron una lámpara de aceite… realmente me sentí en la Edad Media cuando vi mi silueta recortada en la puerta de madera por la luz amarillenta que daba el fuego mientras me lavaba con un cubo, un palo hacía las veces de cerrojo, un clavo de toallero, en una esquina una “escoba” de cañas, del techo cuelgan murciélagos… recordé lo que me dijo mi padre cuando le hablé de la casa de Logo “desde luego, te metes en unos sitios… que ya te vale”… ¡qué razón tiene!
Cuando me sobrevolaron los murciélagos en la habitación a media noche y escuchaba las ratas corriendo en el doble techo volví a acordarme de sus palabras y pensé “¡ay Dios, que necesidad tengo yo de esto!” y lo peor es que no te queda otra que darte la vuelta y seguir durmiendo… claro que duermes “emparanoyada” por mucha mosquitera protectora que tengas… y a media noche me despierto con la sensación de que se había posado algo en el colchón y unos segundos después siento un roce en el costado… casi me muero hasta que revisé todo con la linterna (no veas como se echa de menos la luz)… así que sería la paranoia y el pijama…. Si era un bicho lo pulvericé con mi “salto-manotazo-matador” Poco después me tuve que levantar al baño… imaginaos con que cuerpo recorrí el patio… entré en el baño sin alumbrar al techo para no molestar a los murciélagos y recé para que a ninguno le diera por volar. Volví a mi burbuja-mosquitera y dormí más tranquila hasta las 5.30 de la mañana, hora en la que empiezan los gallos y las monjas a cantar… duermevela hasta las 6.45 y a empezar otro día.
Esta mañana en el hospital tenía ganas de llorar. Hay un médico de vacaciones y un stagière que está en su primer mes de prácticas y se ha quedado solo a cargo de todo el hospital. Además de que el número de enfermos es elevado llegan en pésimas condiciones. Esto es lo más rural que he visto yo en mi vida. No sé la de críos que hemos visto con 3 gramos de hemoglobina (anemia secundaria a la malaria). Uno ha llegado muy malito a la consulta y se ha muerto 10 minutos después… ya tenían la sangre de la madre y hay adrenalina… si hubieran intentado reanimarlo podría haber tenido una oportunidad…pero aquí la resucitación cardiopulmonar como que no… el muerto al hoyo y el vivo a su puta bola… es increíble que dejen morir así a los críos…
La madre ha cogido el cadáver de su niño de 4 años recién fallecido y se ha sentado en el patio a llorar… las mamás y niños que hay se acercan a consolarla mientras ella grita…yo lo veo todo por la ventana con una sensación de impotencia brutal… no soy ninguna máquina en RCP pediátrica, pero si nos hubieran avisado podría haberlo intentado…aunque igual el resultado habría sido el mismo…
Por cierto, he salvado o al menos he prolongado la vida de un hombre hoy. El primer paciente que vemos lleva dos días con hematemesis (vomitando sangre), lo han transfundido 9 veces (unos 3 litros) y llega el stagière y le quiere poner de tratamiento aspirina (anticoagulante= muerte segura). Cuando le digo ¿cómo le vas a poner aspirina a un tipo que está sangrando?, me responde “es un anticoagulante” a lo que yo incrédula le digo “por eso mismo, queremos que coagule para que deje de sangrar”… me ha hecho caso a regañadientes… ¡están salvados!
Y es que aquí hay una falta de formación tremenda a veces en cosas muy básicas… y lo peor es que no confían en lo que les dices, supongo que les suena “muy raro”.
Por supuesto los antibióticos los usan sin ningún criterio objetivo… ¡y no hay glucometer (aparato portátil para medir el azúcar)! ¿¿Cómo puede llamarse hospital algo que no tenga glucometer?? Desde luego, papá, me meto en unos sitios… ¡jejeje!
Por la tarde hemos ido con el coche hasta un punto en el que hay buenas vistas del lago, que pena no poder enseñaros las fotos. Por supuesto los críos nos perseguían gritando “ñamundu” que significa mundele en alur, la lengua de esta zona de la región (qué locura de idiomas).
Mañana por la mañana regresamos a Mahagi y por la tarde trataré de ir a Logo. Si no encuentro transporte volveré el lunes con Paul. Me queda por delante una larga semana de medicina interna (a ver cuántos se me mueren)… 17 días para la vuelta… empieza la cuenta atrás… ¡¡qué ganas de hincarle el diente a los pescaitos fritos y la cervecita helada del tintero!! ¡Inma vente a comer con nosotros! ¡¡y no olvides el roscón de reyes!!¡jejeje!
¡Besitos a todos! ¡Os quiero mucho!
viernes, 3 de mayo de 2013
1 y 2 DE MAYO: ENTRE LECTURAS, INFECCIONES Y CHIQUILLOS
El 1 de Mayo, día del trabajador no se trabaja en el Congo. Nos levantamos a las 6. Hacía viento. Lavado de platos, desayuno, colada ¡y a cultivar! Estuve con Josée quitando las malas hierbas de las habichuelas con la azada (creo, porque es la primera vez que cojo el trasto este). Parecía sencillo, pero tras 5 minutos ya tenía los brazos cansados. Los congoleños que pasaban por el camino encontraban muy interesante ver a una mundele cultivando, así que se paraban a mirarme y se partían de risa. Aquí si algo les llama la atención se ríen a carcajadas por lo que en muchas ocasiones tienes la sensación de ser un mono de feria :)
El clima no acompañó en todo el día, por lo que “me aperré” y dediqué la jornada a la lectura. Agradecí descansar de hospital la verdad, el día anterior había sido muy duro.
Ayer sí que tocaba trabajar. El día no fue mal del todo. Pasé la medicina interna. La chica del tétanos sigue igual, empieza a tener taquicardia… como no reaccione no sale de esta. La mujer del cáncer de mama sigue viva para mi sorpresa, ayer con una saturación del 60%, muy disneica (respirando con mucha dificultad) pero hablando con nosotros… aquí son súper resistentes… cómo echo de menos tener unas ampollicas de morfina y una bala de oxígeno… en España ya le habría puesto un infusor y la tendría sedada… pobre mujer, vaya agonía más dura. La del tumor en la nariz sigue sin poder salir porque no tiene dinero… en fin… es muy interesante pero a la vez caótico y desesperante…
Por la tarde fui a ver a los huérfanos. Ya tienen confianza y vienen corriendo a recibirme. Son muy cariñosos. Me gusta mucho jugar con ellos. Pero cada vez que voy me quedo “tocada”. Me los llevaría a todos conmigo para empezar, pero sobretodo se me encoge el corazón cuando pienso que estamos en el Congo, un país que para nada se puede considerar estable a nivel político… ¿qué será de ellos si viene otra guerra? ¿cómo y adónde podrían huir las monjas con 30 chiquillos, la mayoría de menos de 5 años? Me pregunto si se podría organizar una acogida durante ese tiempo… ¡abogados a estudiar! ¡jejejeje! En fin… aquí hay que vivir en el presente, esperemos que el país continúe tranquilo…
Me doy cuenta de lo duro que es pertenecer a un país que padece guerras con frecuencia… ojalá estos críos no tengan que ver lo que han visto Dieu Merci, Pascal, Edrungi, Bolingo…. Pero además reconozco con admiración el enorme valor de los misioneros que, pudiendo haber huido a sus países de origen, permanecieron aquí…
Hoy viernes me he levantado y he venido a Mahagi. El fin de semana “huyo” a Mgumu con Marcela, abbé Prosper y el Obispo. A ver qué hospital me encuentro allí :/
3 de Mayo, día de la cruz… ¡disfrutad granadinos! ¡a la vuelta me debéis un rebujito y un pincho de morcilla!
¡Besos a todos!
29 Y 30 DE ABRIL: ENTRE COCOS Y BACILOS… ¡QUE YUYU!
Ayer fui a Mahagi a ver a Marcela y a pasar las entradas al blog. El camino en moto fue bien. Como siempre todos los críos gritaban al verme pasar. Unos dijeron “un mundele en moto”, al parecer los blancos suelen ir en coche.
Quizás este finde vaya a Mgumu con Marcela, me viene bien para desconectar, además dicen que el paisaje es muy bonito, a nivel médico se supone que es un desastre absoluto… esto me da miedo, porque si Logo es la caña a su lado qué me voy a encontrar allí…
Hoy en el hospital ha sido difícil. Están súper desorganizados. Se suponía que hoy habría 4 personas y nos hemos encontrado a primera hora la stagière y yo… fantástico. Así que me ha tocado pasar no solo la medicina interna sino también la gine y la pediatría… vamos que he estado toda la mañana liada. No me importa trabajar pero me crea mucha ansiedad ver y decidir sobre patologías que no estoy acostumbrada a tratar. Pero vamos que cuando le comento un caso a alguno de los médicos no se toman mucho interés y me da la sensación de que mis dudas son sus dudas. Además es muy difícil tratar sin llegar a un diagnóstico claro… Tenemos una mujer que vino por cefalea y rigidez de nuca sin fiebre. Como diagnóstico diferencial a la entrada tétanos versus meningitis. Tratamiento mixto. Pues después de una semana sigue con la rigidez de nuca pero también está haciendo contracturas abdominales y de miembros… yo imagino que será más bien tétanos… como no ha mejorado con metronidazol y el suero antitetánico he añadido doxiciclina (que es otro antibiótico que propone mi libro), pero ¡¡qué cojones sé yo de tétanos!! ¡¡si casi no sé nada de meningitis!! ¡ay Dios! Y como cada día pasa uno (los días que pasa alguien) nadie toma decisiones y me encuentro cada marronazo… además de que me da miedo, aquí tienen a las sospechas de meningitis, tuberculosis etc mezclados con los demás pacientes, ni aislamiento ni mierdas… así que ha respirar gérmenes… ¡uff! ¡¡que mal rollo!! También me he encontrado con un neonato de 4 días hipotónico y taquicárdico que me han dado a mí extrasístoles nada más que de verlo. Le digo al enfermero “pero este crío está fatal, hay que llevarlo a la UCI” y me dice “si, yo también lo había pensado”… aunque total, para lo que le van a hacer en la cuidados intensivos… en realidad es lo mismo, solo que hay un enfermero siempre… me he pasado todo el día suspirando y acordándome de un poster que había en mi habitación cuando era pequeña en el que salía un chimpacé y ponía “Dios mío, dame paciencia, ¡y la quiero ahora mismo!” ¡jajajaja!
Pero en fin… me quedan 7 días de hospital alternando con los fines de semana… ¡que ganas de irme de aquí! ¡jajajaja!
Por cierto, ayer desayuné habichuelas con maíz (bilibó) y hoy patatas fritas :/ ¡¡¡¡Inma, por favor, cómprame roscón de reyes y llévamelo al Tintero!!!! ¡jajajaja! ¡¡Ajo, me voy a poner tibia en tu boda, reserva dos menús para mí sola!! ¡jejeje! ¡papá, prepara el jamón, los quesos y el vino! Como veréis echo de menos la gastronomía española :)
¡Muchos besos!
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