Ha pasado ya un año y medio desde que volví del Congo. Reiniciar la vida en el cómodo primer mundo puede resultar complicado. ¿Qué hace uno con todo lo que ha visto y comprendido? Más allá de contar las anécdotas y mostrar las fotos a los seres queridos resulta complicado reposicionarse como la nueva persona que eres, decidir cual es tu papel respecto a esa realidad y respecto a tu mundo y seguir caminando...
He reflexionado mucho durante este tiempo. ¿Cuál es el papel de occidente en la ayuda humanitaria? ¿realmente tiene sentido? ¿Lo estamos haciendo bien? ¿Qué hacen los congoleños con lo que reciben? Probablemente estas dudas de alguien que se enfrentó a toda su familia y amigos para ir al país con más violaciones del planeta os impacten... voy a desarrollar mis ideas.
Estando allí, en el Congo, no puedo hablar de otras realidades de África, comprendí que era un país riquísimo. Es precioso a nivel natural, lo que podría atraer a mucho turismo, tiene abundancia de terrenos fértiles y agua, con lo que el autoabastecimiento de alimentos y energía no debería ser un problema, y tiene cosas que todo el mundo quiere; oro, diamantes y coltán entre otros... ¿Por qué no es entonces uno de los países más ricos del mundo? Occidente en general y las grandes potencias políticas en particular tienen mucha culpa. Interesa que el Congo se halle en permanente conflicto armado para que el caos camufle el saqueo al que sometemos al país. Sí, los estados compran todas estas riquezas a pesar de que se hayan sustraído de manera poco lícita y a menudo muy inhumana. Pero no nos equivoquemos... lo compran porque consiguen venderlo, ¿a quién? A nosotros... Plantéate ahora bien si necesitas tener un anillo "de pedida" con diamantes o un móvil de última generación (cargadito de coltán)... si la respuesta es sí, respóndeme a esta pregunta... ¿lo quieres aunque haya hombres, mujeres y niños muriendo para que tú lo tengas? reflexiona...
Así que lo primero que he comprendido es que tenemos una gran responsabilidad en lo que pasa en este mundo... y cada pequeño acto o compra determinan el funcionamiento del sistema... en la era del exceso de información ya no vale el "ojos que no ven..." Ahora ves y tienes que tomar decisiones.
En cuanto a los congoleños... bueno... nada cambiará mientras ellos no dejen de mendigar ayuda, se den cuenta de lo que tienen, se organicen y exploten su país para su beneficio, y no para el de otros... por desgracia creo que eso tardará mucho en pasar...
Tuve la desgracia de ver cómo parte de las obras que se hacen con dinero europeo desaparecen en pocos años... ¿por qué? Porque no tienen la costumbre de cuidar las cosas, de arreglar el tejado si se rompe, echar a los murciélagos y las ratas de los falsos techos, pintar los muros... No sé el motivo. Es especialmente triste para mí ver que aunque hayan tenido buenos ejemplos de como hacer construcciones sólidas y mantenerlas confortables y funcionantes no son capaces de imitar ese comportamiento... cuando les preguntas solo dicen "se rompió y es caro repararlo"... así que dejan que se caiga poco a poco en pedazos hasta que es inhabitable... y entonces pasa mucho tiempo sin que vuelva a construirse algo parecido, porque eso sí que es caro.
De este hecho mi pregunta ¿tiene sentido la ayuda humanitaria? Probablemente sí, pero de otra manera... De nada vale construir algo y olvidarse, dar dinero para una plantación de maíz y seguir con otro proyecto en otra punta del país... al año siguiente no recogerán las semillas y volverán a plantarlas....
Hay que hacer proyectos y permanecer en la evolución de los mismos... o dar cosas materiales puntuales que les ayuden a crecer.
En parte funcionan así por nuestra culpa. Los europeos llegamos y les dijimos, "no sois maduros, no sabéis hacerlo bien, nosotros os gobernaremos"... y los congoleños se acostumbraron a ser los hermanos pequeños, a pedir cuando necesitan algo en lugar de desarrollar las estrategias para conseguirlo y mantenerlo. Todos sueñan con encontrar un benefactor europeo que les pague su formación y las de sus hijos y todas las facturas que vayan surgiendo... y no dudan en proponértelo aunque te acaben de conocer... si eres blanco eres rico... :/
Lo gracioso del tema es que esto es tan evidente que está recogido en el saber popular... "no me des pan, enséñame a plantar el cereal, moler la harina, amasarlo y cocerlo... así mañana no te pediré otra barra"
La actitud de los congoleños me enfadó un tiempo... luego la comprendí... y ahora que veo cómo está nuestro país y siento la impotencia que sentimos todos.... ¿cómo pararlo? ¿Cómo conseguir que el gobierno esté por el pueblo y no por su enriquecimiento personal?... entiendo que es difícil movilizarse y exigir cambios aquí, que hay unas leyes que te amparan (o amparaban), pues cuanto más allí... pero supongo que al igual que en España están cambiando últimamente las cosas un día cambiarán en el Congo... igual que antes cambiaron en Sudáfrica...
Tras toda esta reflexión y teniendo en cuenta las grandes dificultades de comunicación con el Congo decidí llevar a cabo un pequeño proyecto.
Compré 11 pen drives y los cargué de libros de medicina en francés junto con los programas informáticos para poder verlos. Aproveché que el obispo de Mahagi venía a Europa con Bolingo y Enmanuel y se los dí. Ya me llegan los emails de mis colegas congoleños agradeciendo tan preciado material... Parece una tontería, pero gran parte de la mala calidad de la atención sanitaria radicaba en la falta de documentación. Lo bueno de los pen drives es que son portátiles... todos tienen la consigna de pasar los documentos a todos los médicos, enfermeras, hospitales, centros de salud, facultades, etc por los que pasen... así que espero que la información llegue muy lejos...
No me gasté más de 100 euros... y quién sabe la repercusión que tendrá... no hace falta mucho para colaborar...
Paco Ostos, el misionero y familiar con el viajé y que ha pasado allí 40 años ha sido destinado recientemente a México, pero irá un vez cada año para controlar la evolución de la universidad y del orfanato. Sólo en esas ocasiones mandaré dinero físico... porque sé que llegará íntegro a la población y de formas adecuadas... no será pan para hoy y hambre para mañana, si no semillas para el futuro...
Ya os avisaré por si queréis participar...
Besos a todos