viernes, 14 de noviembre de 2014

SEMILLAS PARA EL FUTURO

Ha pasado ya un año y medio desde que volví del Congo. Reiniciar la vida en el cómodo primer mundo puede resultar complicado. ¿Qué hace uno con todo lo que ha visto y comprendido? Más allá de contar las anécdotas y mostrar las fotos a los seres queridos resulta complicado reposicionarse como la nueva persona que eres, decidir cual es tu papel respecto a esa realidad y respecto a tu mundo y seguir caminando... 

He reflexionado mucho durante este tiempo. ¿Cuál es el papel de occidente en la ayuda humanitaria? ¿realmente tiene sentido? ¿Lo estamos haciendo bien? ¿Qué hacen los congoleños con lo que reciben? Probablemente estas dudas de alguien que se enfrentó a toda su familia y amigos para ir al país con más violaciones del planeta os impacten... voy a desarrollar mis ideas.

Estando allí, en el Congo, no puedo hablar de otras realidades de África, comprendí que era un país riquísimo. Es precioso a nivel natural, lo que podría atraer a mucho turismo, tiene abundancia de terrenos fértiles y agua, con lo que el autoabastecimiento de alimentos y energía no debería ser un problema, y tiene cosas que todo el mundo quiere; oro, diamantes y coltán entre otros... ¿Por qué no es entonces uno de los países más ricos del mundo? Occidente en general y las grandes potencias políticas en particular tienen mucha culpa. Interesa que el Congo se halle en permanente conflicto armado para que el caos camufle el saqueo al que sometemos al país. Sí, los estados compran todas estas riquezas a pesar de que se hayan sustraído de manera poco lícita y a menudo muy inhumana. Pero no nos equivoquemos... lo compran porque consiguen venderlo, ¿a quién? A nosotros... Plantéate ahora bien si necesitas tener un anillo "de pedida" con diamantes o un móvil de última generación (cargadito de coltán)... si la respuesta es sí, respóndeme a esta pregunta... ¿lo quieres aunque haya hombres, mujeres y niños muriendo para que tú lo tengas? reflexiona... 

Así que lo primero que he comprendido es que tenemos una gran responsabilidad en lo que pasa en este mundo... y cada pequeño acto o compra determinan el funcionamiento del sistema... en la era del exceso de información ya no vale el "ojos que no ven..." Ahora ves y tienes que tomar decisiones.

En cuanto a los congoleños... bueno... nada cambiará mientras ellos no dejen de mendigar ayuda, se den cuenta de lo que tienen, se organicen y exploten su país para su beneficio, y no para el de otros... por desgracia creo que eso tardará mucho en pasar... 

Tuve la desgracia de ver cómo parte de las obras que se hacen con dinero europeo desaparecen en pocos años... ¿por qué? Porque no tienen la costumbre de cuidar las cosas, de arreglar el tejado si se rompe, echar a los murciélagos y las ratas de los falsos techos, pintar los muros... No sé el motivo. Es especialmente triste para mí ver que aunque hayan tenido buenos ejemplos de como hacer construcciones sólidas y mantenerlas confortables y funcionantes no son capaces de imitar ese comportamiento... cuando les preguntas solo dicen "se rompió y es caro repararlo"... así que dejan que se caiga poco a poco en pedazos hasta que es inhabitable... y entonces pasa mucho tiempo sin que vuelva a construirse algo parecido, porque eso sí que es caro.

De este hecho mi pregunta ¿tiene sentido la ayuda humanitaria? Probablemente sí, pero de otra manera... De nada vale construir algo y olvidarse, dar dinero para una plantación de maíz y seguir con otro proyecto en otra punta del país... al año siguiente no recogerán las semillas y volverán a plantarlas....

Hay que hacer proyectos y permanecer en la evolución de los mismos... o dar cosas materiales puntuales que les ayuden a crecer. 

En parte funcionan así por nuestra culpa. Los europeos llegamos y les dijimos, "no sois maduros, no sabéis hacerlo bien, nosotros os gobernaremos"... y los congoleños se acostumbraron a ser los hermanos pequeños, a pedir cuando necesitan algo en lugar de desarrollar las estrategias para conseguirlo y mantenerlo. Todos sueñan con encontrar un benefactor europeo que les pague su formación y las de sus hijos y todas las facturas que vayan surgiendo... y no dudan en proponértelo aunque te acaben de conocer... si eres blanco eres rico... :/

Lo gracioso del tema es que esto es tan evidente que está recogido en el saber popular... "no me des pan, enséñame a plantar el cereal, moler la harina, amasarlo y cocerlo... así mañana no te pediré otra barra" 

La actitud de los congoleños me enfadó un tiempo... luego la comprendí... y ahora que veo cómo está nuestro país y siento la impotencia que sentimos todos.... ¿cómo pararlo? ¿Cómo conseguir que el gobierno esté por el pueblo y no por su enriquecimiento personal?... entiendo que es difícil movilizarse y exigir cambios aquí, que hay unas leyes que te amparan (o amparaban), pues cuanto más allí... pero supongo que al igual que en España están cambiando últimamente las cosas un día cambiarán en el Congo... igual que antes cambiaron en Sudáfrica...

Tras toda esta reflexión y teniendo en cuenta las grandes dificultades de comunicación con el Congo decidí llevar a cabo un pequeño proyecto. 
Compré 11 pen drives y los cargué de libros de medicina en francés junto con los programas informáticos para poder verlos. Aproveché que el obispo de Mahagi venía a Europa con Bolingo y Enmanuel y se los dí. Ya me llegan los emails de mis colegas congoleños agradeciendo tan preciado material... Parece una tontería, pero gran parte de la mala calidad de la atención sanitaria radicaba en la falta de documentación. Lo bueno de los pen drives es que son portátiles... todos tienen la consigna de pasar los documentos a todos los médicos, enfermeras, hospitales, centros de salud, facultades, etc por los que pasen... así que espero que la información llegue muy lejos... 

No me gasté más de 100 euros... y quién sabe la repercusión que tendrá... no hace falta mucho para colaborar... 

Paco Ostos, el misionero y familiar con el viajé y que ha pasado allí 40 años ha sido destinado recientemente a México, pero irá un vez cada año para controlar la evolución de la universidad y del orfanato. Sólo en esas ocasiones mandaré dinero físico... porque sé que llegará íntegro a la población y de formas adecuadas... no será pan para hoy y hambre para mañana, si no semillas para el futuro...

Ya os avisaré por si queréis participar... 

Besos a todos

miércoles, 18 de septiembre de 2013

PUTAS PERDICES

Soy una niña de los 80. Crecí viendo cuentos de hadas, soñando con que un día un príncipe azul me descubriría, me salvaría y, tras casarnos, seríamos felices y comeríamos perdices.

En la adolescencia algo cambió y comencé a tener pesadillas con bodas… me despertaba el día de mi enlace sin saber quién era él ni cómo había tomado esa horrible decisión…

Pasaron años en los que las pesadillas se sucedían, fueron pasando por mi vida proyectos de príncipes que involucionaron a sapos y la princesa que era se parecía cada vez más a la bruja.

Hace 3 años conocí a Claudio, que no tenía el clásico aspecto de príncipe azul pero se parecía bastante a lo que yo buscaba. Dejé de tener pesadillas pero seguía sin ninguna gana de casarme… y cumplí mi sueño más largo, ir a África como médico. El Congo me enseñó unas cuantas cosas sobre mí… entre ellas que estaba viviendo con miedo… así que a la vuelta me lancé a la piscina y preparamos una boda en 3 meses…  volví a tener pesadillas, pero habían cambiado… ahora se me olvidaba el vestido, las medias o me hacía una fractura abierta tras caerme de los tacones.. J este cambio de temática me hizo sentir más segura de mi decisión y tras nervios, ansiedades y mucha planificación surgió una boda alternativa que colmó todas las expectativas de mi niñez. Lejos de ser un día desagradable, fue maravilloso, me lo pasé en grande y disfruté muchísimo de tener a muchas de las personas que he querido a lo largo de mi vida a mi lado. ¡Y, para colmo, se lo pasaron bien! J

Pero los cuentos continúan y la vida también… y ahora toca el amor intenso, el romanticismo y aquello de “y fueron felices y comieron perdices”…

En lugar de eso hoy nos ha llovido intensamente en París, un indio nos ha echado de un toldo en el que estábamos refugiándonos de la tromba y como cuando nos hemos levantado hemos visto que el piso que alquilamos tenía más roña que los baños del Congo, nos hemos pasado una horita de la tarde limpiando… vaya comienzo de luna de miel…

Así que tengo la mosca detrás de la oreja y empiezo a pensar que lo de comer perdices era un eufemismo para referirse a comer mierda…. ¡Jajajaja! Vale, vale, ya sé que estoy exagerando pero seguro que os he dado un sustillo y ahora estáis riendo, ¡además el relato queda chulo! J

Por lo demás el día ha sido bonito, me ha llamado la atención que muchos de los tradicionales comercios parisinos los regentan extranjeros de diversas razas y nacionalidades… me pregunto si llegará pronto el día en el que todos seamos verdaderos ciudadanos del mundo,  luchemos todos por el bien común y no quede en el planeta ninguna frontera…

Besos a todos… ahora desde más cerca… y si me perdonáis, le van a dar por saco a las perdices y voy a ver si las cambio por chuletones ;)


¡Más besos!

jueves, 15 de agosto de 2013

2 MESES Y 3 SEMANAS

Increíble pero cierto, ya llevo en España el mismo tiempo que pasé en el Congo... es alucinante cómo cambia la concepción del tiempo según donde estés y lo que estés haciendo... allí los días eran largos, algunos muy duros a nivel anímico... aquí el tiempo se me escurre entre los dedos y me siento incapaz de abarcar todo lo que quiero y tengo que hacer... 

Sigo reflexionando mucho acerca de nosotros mismo... en especial ahora con el caso Bárcenas o el de los eres de Andalucía o los muchos otros que hay. Recuerdo que los congoleños se quejaban siempre de sus políticos como la fuente de todos sus males, como si fueran seres alienígenas puestos por imposición en la tarea de liderar el país... yo les decía, "pero los políticos también son congoleños" y me miraban como si nunca se hubieran parado a pensarlo... Ahora miro a mi alrededor y veo que nuestros políticos también son españoles... ¿Qué falló en su educación para que en lugar de luchar por el bien común de su nación luchen por enriquecer sus bolsillos hasta límites indecentes?... es famoso el refrán "si quieres saber quién es Pepillo dale un carguillo"... pero ¿qué se le olvidó enseñar a la madre de Pepillo?... Está claro que es una cuestión de educación en valores... tan olvidada y tan de moda "la crisis de valores"... 
También es famosa la cita "divide y vencerás" pero como las anteriores es cierta... no sé quién ni cómo ha conseguido que aprendamos a mirarnos solo nuestro ombligo y pasemos de las injusticias y desgracias del compañero que tenemos a nuestro lado... Claramente hasta que no luchemos en masa los unos por los otros no conseguiremos nada... ¿seremos capaces? No lo sé... 

Cambiando de tema, sigo teniendo en mente la creación de una asociación para crear microproyectos de ayuda en los lugares en los que estuve y para conseguir una fuente de ingresos constante para los huérfanos... Como todo en España hay un montón de trámites que hacer y en verano es complejo... espero que esté lista para principios de año. De momento ya tengo el nombre "KARIBU" que significa bienvenido, y es la palabra que acompaña a una gran sonrisa acogedora cada vez que llegas a un hogar congoleño... Para amenizaros el puente y animaros a participar os dejo unas cuantas fotos de los chiquillos a los que vamos a ayudar. Están vestidos de domingo que conste... el resto de días la ropilla no está tan bien :)

Espero que paséis buen verano

Por cierto, ¡¡suscribiros que os llegue al email un aviso cuando suba las fotos!!

¡¡Besicos a todos!!









lunes, 8 de julio de 2013

¿REALMENTE ES ESTA LA SOCIEDAD QUE QUEREMOS?

"Vaya semanita" son las palabras que vienen a mi mente... os cuento por qué.

El miércoles pasado asistí a la proyección del documental "Cuánto ganamos, cuánto perdimos", realizado en colaboración con Médicos del Mundo y que reflexiona sobre el Real Decreto 16/2012 que ya ha dejado fuera del Sistema Nacional de Salud a más de 500000 personas en España. Recuerda datos tales como que el citado decreto no iba acompañado de ningún estudio que abalase el tan conocido "no hay dinero" y que, de hecho, dar cobertura a todos los que se han quedado fuera nos costaría a cada español la esperpéntica cifra de 4 euros al año... Por todos es sabido que el sistema español de salud contaba con gran prestigio a nivel mundial y no porque "estuviera de moda eso de ser generoso" sino porque era el que con menos recursos daba una cobertura más amplia y más universal... lo más dramático es que la población aún no es consciente de lo que está perdiendo. 

Para los que queráis saber más aquí tenéis el trailer
http://www.youtube.com/watch?v=VVLCCaM913U

Y para los que queráis verla online, por menos de 3 euros, aquí tenéis el enlace:
http://www.filmin.es/pelicula/cuanto-ganamos-cuanto-perdimos

Para los que queráis conocer a fondo el engaño del desmantelamiento de la sanidad os recomiendo el blog de Pepe Martinez:
http://reflexionsanitaria.blogspot.com.es/

Esta mañana me he despertado escuchando llorar a un niño a las 6 de la mañana... lo peor es que ya conocía su voz... hace un año ocurrió a las 4 de la madrugada... todo el barrio se asomó a la ventana intentando saber qué le ocurría y dónde estaba el chaval que, desconsoladamente, llamaba a su mamá... No lo veía desde mi ventana... por suerte otra vecina descubrió que estaba en el portal de al lado. Al parecer los padres entran a trabajar muy temprano y lo dejan solo con sus 4 añitos... cuando se despertó bajó a la calle a buscarlos y se le cerró la puerta... la vecina le dio un bocadillo, una camiseta y llamó a la policía... a parte de sentir una gran impotencia, rabia y desconsuelo no volví a saber nada... y no culpo a los padres... no imagino que dejar solo a un chiquillo en medio de la noche sea fácil para nadie... culpo a esta mierda de sociedad "hiperindependiente" que nos obliga a vivir hacinados en bloques de cemento pero más aislados que nunca... y me culpo a mí, porque duermo en mi casa todos los días con una habitación vacía que podría albergar a ese niño... pero no he hecho nunca ningún esfuerzo por conocer a los pobladores de mi barrio...

A medio día las noticias y con ellas la corrupción... anda que como sea cierto el refrán que reza "cuando el río suena agua lleva" deben de estar temblandoles las piernas a todos los "peperos"... sin más comentarios, que corruptos por desgracia hay en todos los partidos "grandes".

Y termino el día viendo un programa atrasado de Salvados que se llama "Los olvidados". Habla del accidente de metro que ocurrió en Valencia el 3 de Julio de 2006 y que fue el más grave de España, el tercero más importante de Europa y el cuarto del mundo y que, curiosamente, nadie recuerda... al parecer no es casualidad... los políticos se apresuraron a darle carpetazo mediante mentiras, sobornos a los familiares y con ayuda de la empresa (FGV) que coaccionó a sus trabajadores para que dieran "la versión adecuada" del suceso... para abriros el "apetito de información" os diré que tras la emisión del programa se ha reabierto el caso (http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/fiscalia-reabre-caso-del-accidente-del-metro-valencia-2393322)... parece que este río también lleva agua...
Para los que queráis chapotear en el pasado os dejo el enlace:

http://www.lasexta.com/videos/salvados/2013-abril-26-2013042600051.html

¿Hasta cuándo vamos a seguir siendo así? ¿No vamos a despertar nunca? No es una crítica a vosotros... supongo que os embarga el mismo sentimiento de impotencia que a mí... pero... ¿realmente no podemos hacer nada? La sociedad ha salido de la esclavitud, el feudalismo, dictaduras... ¿no eran esas barreras más difíciles de tumbar? En ese caso... ¿a qué estamos esperando?

Yo os estoy esperando a vosotros...


lunes, 3 de junio de 2013

22 DE MAYO AL 2 DE JUNIO: VOLVIENDO A NUESTRA REALIDAD

El viaje de vuelta fue bien, algo pesado por la cantidad de horas y un poco surrealista porque me pusieron de comer pollo con hojas en el avión (por unos instantes pensé que había una cámara oculta), pero llegué a la hora prevista y sin incidentes. Me esperaba un amigo en la misma puerta del avión, primera sorpresa… un cartel que decía “Yanira mundele” sostenido por mi sonriente familia, 2 roscones de reyes y una cantidad indecente de pescaíto frito y cervecita helada a orillas del mar… una bienvenida de ensueño.


Desde que regresé comenzó un rápido proceso de adaptación “al primer mundo”… tan rápido que una sensación de irrealidad me envuelve continuamente… ¿realmente he pasado casi tres meses en el Congo?... las fotos me dicen que sí y mi corazón anda cabizbajo recordando las sonrisas de los que me dieron todo lo que tenían.

Mis amigos me abrazan sorprendidos de volver a verme viva y me hacen preguntas difíciles de responder pero que me ayudan a procesar la experiencia.

¿Qué ha sido lo mejor? Las personas que me han aceptado tal y como yo soy, con mis virtudes, mis defectos y mi extraña cultura, y me han abierto sus casas y sus corazones. Es bellísimo sentirse querido a miles de kilómetros de casa por gentes de otras razas, con otras realidades… comprendes que el ser humano es uno… con miles de comportamientos diferentes pero esencialmente igual… todos amamos, reímos y sufrimos.

¿Qué ha sido lo peor? Probablemente los lugares sucios y el miedo a vivir rodeada de animales y de enfermedades. La comida es lo tercero…

¿Lo más interesante? Sentir que vivía en la edad media africana… conocer sus maneras de desenvolverse, de celebrar, de pensar, actuar y organizarse.

¿Lo más duro? Ver morir a personas que en España vivirían… sentirme vulnerable sin el soporte de la medicina europea… saber qué hay que hacer pero no tener lo necesario…

¿Lo que menos me ha gustado? La actitud de muchos congoleños… ese complejo de inferioridad que les impide darse cuenta de que si se organizan pueden vivir estupendamente. El pasotismo de algunos que no hacen lo que pueden y se quejan de no tener medios. La falta de cuidado de lo que tienen. La absoluta incapacidad de mirar al futuro.

¿Qué he aprendido? Mucho, y sé que aprenderé más.
Sobre mí he aprendido que soy muy exigente conmigo misma y con los demás, que soy insegura porque me fijo sólo en lo que no sé, que soy ansiosa porque miro en exceso al futuro y porque tengo mucho miedo a equivocarme… pero también que tengo coraje para luchar por lo que creo, que soy valiente porque me he enfrentado a mis miedos, que tengo capacidad de amar y de tomar responsabilidades…
Sobre nuestra sociedad he aprendido que nadie va a luchar por nosotros, que nadie más que el pueblo puede cambiar el curso de su historia, que tenemos que decidir si vamos a dejar que desmonten los derechos que tanto nos ha costado tener… y si la respuesta es que no… tendremos que organizarnos y defendernos… El Congo es saqueado a diario por diversos estados y, sobre todo, por los políticos a los que los congoleños siempre culpan de sus desdichas… pero los políticos también son congoleños… al igual que ellos tendremos que decidir qué país queremos legar a nuestros hijos y cómo los vamos a educar. ¿Les enseñamos a dejarse pisotear o a defender el bien común para su sociedad?

Como conclusión quizás pueda servir un cambio de actitud que he descubierto en mí. Siento que quiero ser más activa en cuanto a mi profesión, ya que vuelvo con ganas renovadas de continuar formándome para ejercerla con dignidad y calidad, pero también en cuanto a mi país, ya que deseo involucrarme en los problemas de mi sociedad y contribuir con mi trabajo a solucionarlos. Y todo esto lo quiero hacer desde una posición más tranquila y sosegada que antes, mirando al futuro con esperanza y sobre todo al presente como el lugar en el que le damos forma al día de mañana… de nada sirve sentirse sobrepasado por el inmenso trabajo que tenemos por delante, porque entonces nos bloqueamos y dejamos de actuar… al igual que cuando se sube una gran pendiente, tenemos que caminar pasito a pasito… sólo así seremos capaces de cambiar algo… aunque sólo sea a nosotros mismos…

¿Resumen de la experiencia? Positiva.

¿Volverás? Indudablemente… aunque espero llevar algunos mundeles más de la mano…

Probablemente habrá más entradas con más reflexiones, que quizás sean de situaciones cotidianas de nuestro país… a los que os bajéis en esta estación, muchas gracias por compartir el viaje conmigo… a los que continuéis, ánimo en el camino, espero que me ayudéis a seguir creciendo y que luchemos juntos…

Una vez más, besos a todos… esta vez desde un cálido y confortable hogar sin ratas ni murciélagos y con carne envasada sin tetas ni moscas… J

3 DE JUNIO: ORGANIZANDO EL BLOG

¡Buenas a todos!
Por un error informático (probablemente mío) no se subió la entrada del día 20, así que a continuación os la pego. También habrá una entrada resumen de los sentimientos acumulados en estos 10 días.
En un par de semanas subiré también algunas fotillos.
¡Besicos!


20 DE MAYO: LA LOCURA DE KAMPALA
Me desperté como de costumbre a las 6. Desayunamos en el hotel una tortilla liada y dos rebanadas de pan bimbo con margarina. Desde el balcón se presentía la caótica Kampala.
Salimos a resolver todos los asuntos que Edrungi tenía pendientes. Me di cuenta de que el hotel en el que nos habíamos alojado estaba construido hasta la segunda planta, las restantes estaban aún en construcción… lo que parecía un edificio mal mantenido de los años 40 era en realidad una construcción reciente… surrealista…
En la acera de enfrente un chico tenía un puestecito de menos de un metro de largo y vendía cuadernos, tabaco, bolsas de plástico, magdalenas y bollos. A su lado una señora sentada en un taburete vendía saldo para los móviles. En la calle que ascendía había vendedores de cuerdas y una mesa vieja con una sombrilla hacía las veces de oficina de venta de billetes de autobús. En una bocacalle un chico hacía una olla gigante de fufú. Había zapaterías que parecían zapaterías e incluso una sucursal de la franquicia de ropa interior Bata. La gente me saludaba al pasar. En Uganda hay muchos blancos pero aún les sorprende vernos pasear por las ciudades.
Las calles estaban atestadas de coches, camiones y, sobretodo, motos. No hay línea pintada en el asfalto ni semáforos y no se respeta ni el sentido de la calzada. Huele a neumáticos y a gasolina.
En un cruce de dos calles principales la prioridad es de quien mete más el morro. Nos encontramos con una pareja de policías que no se extrañaron de ver una mundele y dos negros en una moto…
Creí morir en varias ocasiones. Nos pasaban todo tipo de vehículos y personas a escasos centímetros… era tan peligroso que no tenía miedo… me encuentro en una especie de embotamiento emocional… creo que estoy en estado de shock… tardaré algún tiempo en asimilar todo lo que he visto y aprendido aquí…
Por desgracia en Uganda hay que tener cuidado con las fotos. No se pueden hacer tranquilamente en la calle, muchos te denunciarán por sacarles sin su permiso y la policía te molestará. La explicación de Edrungi es que “no es un país democrático y sospechan de que cualquier persona sea un espía”… a saber… por si acaso mantengo la cámara a buen recaudo… si queréis ver el aspecto de Kampala tendréis que venir J
Lo bueno del viaje en moto es que pude ver Kampala. Lo que más me llamó la atención es la diversidad de religiones. Hay un templo budista que parece sacado de un lugar remoto de La Tierra y una gran mezquita de techos brillantes que construyó Gadafi antes de morir. Vimos algunos masais por la calle con sus grandes agujeros en las orejas y sus telas azules cubriéndoles el cuerpo.
Comimos en un bareto del camino carne de cerdo y patatas fritas. La tarde la pasé arreglando las maletas y actualizando el blog. Me sorprendió lo rápido que va internet… definitivamente Uganda es casi parte del primer mundo. No me extraña que se enfadaran cuando Rajoy dijo que “España no es Uganda”…
Me alojo de nuevo en la Lourdel House, la casa de los misioneros de África en la que me quedé los primeros dos días. Hay tres estudiantes de Padres Blancos negros que están de retiro, así que no se puede hablar ni en las comidas… por suerte los habituales de aquí me hablan cuando no están los otros presentes… la vida religiosa es más rara de lo que parece desde fuera J
Esta tarde sobre las 7 saldremos para el aeropuerto. A las 12 cojo el avión. Me parece increíble que mañana vaya a comer en El Tintero y que el sábado sea la boda de Ajo J De nuevo me encuentro una ausencia de sentimientos… o será que comienzo a sentir la ausencia de África…
Los besos de hoy los guardo para mañana J

martes, 21 de mayo de 2013

21 DE MAYO: ADIOS ÁFRICA

Hoy ha sido un día extremadamente tranquilo de larga espera. He terminado las maletas, he leído un rato y he estado de cháchara con Gerard... Es un misionero que nació en 1925 y vive en Uganda desde 1954, así que tiene muchas cosas contar... desde la primera radio de su vida a la ocupación alemana de Bélgica, la colonización en Uganda y la independencia... es una caja de historias alucinantes...

A sus 88 años es ecónomo de la diócesis y conduce a diario por la jungla de Kampala... no quiere volver a Europa, "allí no me necesitan, me meterían en una casa de viejos y no me dejarían ni conducir"... así que imagino que morirá en tierras extranjeras, muy lejos del lugar en el que nació... es una suerte que África haya podido disfrutar de un tipo así. Ha hecho de todo, incluso extraer dientes con alicates durante 15 años y jugarse la vida transportando parturientas a altas horas de la madrugada... muchas daban a luz en el coche... así que a limpiar líquido amniótico... jajaja! Se ríe a carcajadas en mitad de sus anécdotas. Es genial.

Y eso es todo, sobre las 7 cenaremos y directos al aeropuerto. Me pareció muy sencillo venir, pero no me creo que llegar a España sea tan fácil...

Adiós África, encantada de haber conocido tu corazón...

lunes, 20 de mayo de 2013

19 DE MAYO: DESCUBRIENDO UGANDA



Pasé la noche inquieta y a las 6.00 ya estaba despierta. Finalmente el cura seguía en la habitación de al lado, Edrungi regresó de casa de su hermano y Mahagi seguía estando a 30 km.
 
Desayunamos y nos recogió el coche del jefe. En una hora estábamos en el parque y a unos 200 metros de la entrada empezamos a ver grupos de antílopes, jabalís, elefantes y jirafas… El parque Paraa está mucho más poblado que el de Garamba, por lo que es más fácil ver animales. Incluso vimos un gran hipopótamo fuera del agua. Pero no nos tropezamos ningún león… son difíciles de ver, aunque como en todo en la vida parece que la ley de Murphy viene a dar por culo de vez en cuando incluso en la selva… os cuento lo que le pasó a Ivo hace unos años… estaban en un parque en Tanzania y picharon una rueda en dos ocasiones (creo que en diferentes viajes).  La primera vez ya lo pasaron mal, pero es que la segunda tenían una manada de 4 leones observándolos a 200 metros. Uno se puso a cambiar la rueda mientras los otros no les quitaban el ojo de encima a los felinos… imaginaos el estrés…  Así que ayer mientras rodábamos por las pistas solo pensaba, “como se le pinche una rueda al tipo este le pago un coche nuevo antes de bajarme”… :) por suerte no hubo averías…

Pude ver el Nilo pero no pudimos navegarlo hasta las cataratas por falta de tiempo… es una pena, pero me consuelo pensando que al menos he visto una parte del parque y que ya tengo un pretexto para volver :)
 
A medio día comimos en Pakwach, que está a menos de un kilómetro del inicio del parque. Paseando por sus calles nadie diría que hay animales salvajes a pocos metros… imagino que prefieren la carne de gacela…

A las 13.30 estábamos bajo la sombra de un camión averiado (durante bastante tiempo a juzgar por las telarañas del interior de los neumáticos) esperando un autobús que llegó a las 14.45… hacía un calor horroroso.

La compañía de viajes se llamaba KK travellers (viajeros caca)… como podéis imaginar mis expectativas no eran muy altas… pero lo que me encontré fue peor… el interior del autobús tenía dos hileras de asientos a ambos lados de un pasillo. Una era de dos sitios y la otra de 3. Como íbamos 3 nos pusieron juntos. Los asientos están forrados aún con los plásticos con los que salieron de fábrica “para que se vea que está nuevo”… estaría nuevo hace un siglo porque ahora el plástico está roto, amarillento y “sudao”… por supuesto no hay aire acondicionado, pero se abren las ventanas y entra fresco, lo malo es que en cuanto parábamos empezaba a recalentarse el ambiente… viajaba con dos rollizos, así que a mí me tocaba medio asiento… me quedé en el de fuera, de lado, con las piernas en el pasillo… así las cosas preparé mi paciencia para un viaje de 4 horas que duró 7… es curioso el mundo, hice 200 km en el mismo tiempo que voy a llegar a Bruselas… lo peor fue la entrada a Kampala, había un atasco tal que tardamos una hora y media en hacer 30 km…  

Lo mejor del viaje eran las paradas. En cualquier arcén en el que nos detuviéramos 5 minutos había gente preparada para vender todo tipo de cosas a través de las ventanillas. Agua, refrescos, mazorcas de maíz, brochetas, cacahuetes… esto le daba un toque muy exótico al ambiente…

A pesar de todo tengo que decir que los autobuses de Uganda son bastante mejores que los congoleños. Estos últimos se llaman “La vida es un combate” y creo que le pusieron ese nombre para darle coraje a los que viajan en ellos. Hay muy pocas rutas con muy pocas frecuencias, deben de tardar siglos por el mal estado de las carreteras y a menudo tienen las ventanas rotas por lo que si llueve te mojas, y si no, te asfixias con el polvo del camino, que no es poco.

Uganda es extrañísima, vas por una carretera más o menos asfaltada (había tramos en los que los agujeros de los arcenes llegaban casi hasta la línea del centro), rodeado de casas de paja y barro como las congoleñas y, de vez en cuando, un poblado con unas cuantas casitas de ladrillo destinadas principalmente a la venta de bebidas y saldo para los móviles.

Llegamos a las 22.00, como era tarde y no nos esperaban en la casa de los misioneros decidimos quedarnos los 3 en un hotel del centro que conocía Edrungi. Era cutre y sucio, pero no es el peor sitio en el que he estado. No tenía mucha confianza en que no hubiera bichos así que me atrincheré bajo la mosquitera hasta las 6.00 de la mañana… espero recuperar un ritmo circadiano más normal en España :)
 
Continuará…

18 DE MAYO: UN DESEO ES UN CAMINO



Un deseo es un camino… es uno de los títulos de un capítulo del libro de Javier Reverte, al parecer es un dicho swahili…
 
Esta mañana salimos a las 10 de casa para llegar a Nebbi (Uganda) a las 12. Había 12 km de camino y la frontera… como veis Paco es previsor… 

No tuvimos ningún problema con los pasaportes… pero el capullo de la aduana nos tuvo todo el día esperando para tratar de entrar con el coche en Uganda. El problema era que su oficina había perdido un papel del que Paco tenía las copias… aunque fuera su culpa el cabrito quería 2000 dólares de multa (que iba a ir a parar directamente a su bolsillo en lugar de al del estado) para dejarnos pasar… estos ven una piel blanca y te emparentan con el tío Gilito…

Desde las 10.30 hasta las 16.00 esperamos pacientemente las negociaciones del ingeniero Edrungi con el tipo.

A las 18.00 cierran la frontera y ya no pasa nadie, así que a grandes problemas grandes remedios. A tomar por culo el parque. Hemos llamado a un taxista para que nos llevara a un punto de Uganda en el que pudiéramos coger un bus nocturno a Kampala y Paco se ha vuelto. Después de un largo día de espera sin comer ni beber pensaba que pasaría la noche en un autobús cutre dando saltos de un lado para otro…

Papá, cómo me he acordado de ti… para los que nunca habéis viajado con él os haré un breve resumen de las reglas de viaje de mi padre. 1) No se para a mear antes de dos horas y media. 2) Se para en una gasolinera con entrada y salida directas a la autovía. 3) Se mea, se come o ambas cosas rápido, “¡¡que nos están adelantando todos los lentos, hostias!!” 4) no se abre el maletero bajo ninguna circunstancia y 5) en un viaje, si se puede comer y dormir se come y se duerme y, si un día no se puede, ajo y agua (a joderse y a aguantarse)… :) Nobleza obliga a decir que he adquirido todas sus manías y ahora soy defensora a ultranza de las mismas… 

Así que el hecho de pasarme hoy 7 horas debajo de un mango esperando a que un funcionario me diese un puñetero papel, sin comer, sin beber y sabiendo que se jodía mi viaje no me ha alterado ni un ápice los nervios… en lugar de eso me he limitado a observar al personal durante horas y a terminar el libro de Reverte…  

No puedo continuar mi relato sin pararme a describir un poco la frontera ugandesa. Consiste en varias casitas al lado de una barrera metálica manual.  Hay problemas continuos para atravesarla en coche, peajes inmensos para pasar en camión, pero motos, bicis o personas cargadas de mercancías pueden transitarla sin mostrar ningún tipo de documento. Así que el paisaje es bastante característico. Miles de mujeres con barreños de colores repletos de frutas en la cabeza, motos transportando desde papiros a 300 litros de cerveza o 6 racimos de 200 plátanos cada uno… Un policía uniformado los mira pasar aburrido…

Así las cosas me acordaba yo del refrán swahili y me decía, parece que no hay un camino para todo deseo… Reverte tuvo suerte, a él su destino lo llevó a navegar el río Congo en un momento en que era intransitable… 

Por la ruta le pregunto a Edrungi si no habría ninguna manera de ir al parque… es muy complicado me responde… yo que no me doy por vencida, gasto mi último cartucho con Enmanuel, el otro cura que nos esperaba en Newi para acompañarnos… él como yo nunca ha estado en el parque y también se muere de ganas de verlo… así que su respuesta ha sido “sí, claro que la hay”…  ahí nos hemos puesto a hacer cábalas y cuentas, no tenemos más de 500 dólares para los 3 y 4 días por delante… 

Mientras esperábamos al jefe del hotel en el que hemos encontrado a Enmanuel, que, al parecer, es un tipo listo y se ha hecho con el comercio del hotel y dos gasolineras y se está forrando hasta el punto de que ha ido a rezar a Jerusalén, hemos pedido 3 platos de comida y 3 cervezas “por lo que valga”… que ha resultado ser 1 euro la birra y 3 un platazo de patatas fritas con un pescado gigante a la parrilla que estaba delicioso… salvo en casa de Paco, es la primera vez que como caliente en 3 meses… me ha faltado "sorberle los ojos al pescao".

En esas estábamos cuando ha llegado el jefe y se ha puesto a negociar el precio por llevarnos al parque y luego a Kampala… 400 dólares pedía el tío… qué canalla, he pensado… pero tras mucho negociar ha bajado a 100 dólares por llevarnos al parque y dejarnos luego en una parada de autobús a Kampala y ha prometido pasar a recogernos cuando estemos allí para llevarnos al lago… parece que al fin sí que había un camino para mi deseo… 

Esta noche nos hemos alojado en este hotelillo, que es la primera infraestructura turística que veo en 3 meses… parece que los ugandeses han comprendido el poder del turismo y empiezan a explotarlo…
Tras la cena nos hemos dirigido a las habitaciones… cama doble con baño (sin wc no os emocionéis, hay un agujero en el suelo, que no es poco), 13 dólares… me ha parecido razonable…

Eran las 7 de la tarde, así que le he insistido a Enmanuel para tomar un rato más el fresco en el jardín… el jefe nos ha invitado a una birra y luego nos ha pedido que le pagásemos por adelantado… no me ha quedado otra que darle el dinero…

Cómo me he acordado de los “ejercicios de confianza” que hacíamos en los scouts, que consistían en dejarte caer de espaldas con los ojos vendados esperando que tu querido compañero y amigo te recogiera… quizás fueran un entrenamiento para lo de hoy… cuando le he dado los 100 dólares a un tipo al que yo no conocía de nada porque así me lo ha indicado un cura al que he visto 3 veces en la vida y me he quedado sin un puto duro, sola, en mitad de Uganda he pensado… esto sí que es un puto ejercicio de confianza… espero que mañana el cura siga en el cuarto de al lado, Edrungi vuelva de la casa de su hermano y, a unas malas, Mahagi siga estando a unos 30 km de distancia… unas 6 horas a pie… 

Como dato curioso apuntar que el jefe nos manda mañana un chófer porque él tiene que ir a misa. Ha sido surrealista ver a Enmanuel tratando de convencerle de que no pasa nada si no va a la iglesia un día… yo le he instado a sobornarle con una misa privada a cambio de que baje aún más el precio del viaje, pero Enmanuel me ha mostrado su inmensa y sonora sonrisa y ha declinado mi petición…

Al llegar a la habitación he tratado de abrir las ventanas porque aquí hace calor… una es imposible pero la del baño sí que he conseguido abrirla… había una capa de 20 cm de telarañas desde la ventana a la reja así que he decidido remeter la mosquitera por debajo del colchón y dejar el ventilador encendido… 

Dice Javier Reverte en un momento en que casi lo matan (que conste que el vino al Congo justo después de la guerra del 97) que él siempre le había aconsejado a sus hijos viajar pero que en ese momento no le parecía tan buen consejo… qué viajero no se ha sentido alguna vez así aunque no haya estado al borde de la muerte.

Los viajes son así… llenos de imprevistos, anécdotas y aventuras… y si comes has comido y si duermes has dormido y si no ajo y agua…

Yo ya he comido y voy a ver si duermo… sólo espero encontrarme mañana un coche en la puerta en lugar de una caminata de 30 km con los bolsillos vacíos…

Me parece imposible estar tan solo a 4 días de casa… parece que esté en el fin del mundo… 

Besos a todos… no os imagináis cuánto os echo de menos… o quizás si… 

Os quiero un montón…

sábado, 18 de mayo de 2013

17 DE MAYO: EL CORDERO ASESINO Y EL VIRUS AFRICANO

Me he levantado sobre las 6.15 (sin despertador… un hecho que me hace pensar que me he “congolizado”) y, en el desayuno, lo primero que me dice Ivo (el otro Padre Blanco de la comunidad) es que ha habido un asesinato durante la noche… estamos los tres sanos y salvos… ¿qué ha pasado?... y él que piensa que no he comprendido el francés me repite que ha habido un muerto esta noche… ¿qué dices? ¿quién ha muerto?... se ríe y es entonces cuando me cuenta que el cordero que nos regalaron en Luma ha matado a la cabra que nos regalaron en Nyarambe… ¡ah! entonces hoy comemos cabra… por supuesto…
El bicho en cuestión ya había agredido al guardián de la casa… fue el cordero que regaló el jefe de la tribu de Luma a los misioneros en símbolo de reconciliación por el pasado turbulento de principios del siglo pasado… ¿estaría verdaderamente arrepentido o nos regaló un cordero asesino?
El resto del día ha transcurrido tranquilo una vez que he conseguido meter todas mis cosas y algunas de Paco en los 56 Kg permitidos… he aprovechado para leer… estoy en la parte del Congo del viaje que cuenta Javier Reverte en su Vagabundo en África… es interesante leer sobre el país una vez lo conoces y reconoces tanto maneras de actuar como ciudades o marcas de cerveza…
He visto un ratito el partido de Jocovic (no sé ni cómo se escribe, perdonad mi incultura deportiva absoluta) y luego el de Nadal… empiezo a aficionarme… a la vuelta debería hacer una tesis sobre los efectos de la tapioca en el cerebro femenino…
Para cenar hemos ido a la procura a comernos al bicho asesino (se ve que se había enterado de que era su último día en la Tierra y ha decidido no irse solo).
La cena ha transcurrido sin exceso de protocolo (consecuencia de las amenazas de Paco al secretario)… incluso el Obispo se ha levantado y ha empezado a servir bebidas para acelerar… no sé cómo serán las costumbres entre los religiosos españoles, pero desde luego este gesto es absolutamente inusual en el Congo…
En cualquier caso en ningún acto pueden faltar los “petit mot” (unas palabras… que habitualmente se convierten en un discurso interminable). Los dignatarios de la palabra éramos yo, Paco y el Obispo, por este orden.
De mis palabras no añadiré mucho salvo el agradecimiento a Paco de haberme ofrecido la posibilidad de tener esta magnífica experiencia y a todos los presentes y a muchos ausentes por la acogida tan excepcional que me han brindado… realmente es maravilloso sentirse querido tan lejos de casa…
Probablemente lo más importante que he aprendido en mi vida me lo enseñó mi madre… “trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti”… aquí las mamás deben decir algo parecido porque se han portado conmigo como en el mejor de mis sueños…
Paco ha hablado sobre todo del origen del cordero (ha obviado que era un asesino consumado) y el Obispo, además de hablar del bicho, me ha agradecido mi determinación para venir aquí a pesar de la oposición de mis seres queridos y de las pesadillas de mi padre… Papá, hasta en el Congo saben que sueñas que me come un león… eso sí, en la oración de despedida le ha pedido a Dios que me guarde en el camino de vuelta a casa (así que, si el cielo escucha, antes me muerde un perro que un león… eso espero…) También me ha propuesto que al cruzar la frontera contagie a todos los que encuentre con el virus africano que se encuentra alojado en mi corazón y que, al parecer, se transmite incluso con el habla…
La ceremonia del pastel ha traído un bizcocho muy parecido al que ha hecho mi madre toda la vida… así que la proximidad del regreso y “el sabor a casa” hacen que eche de menos a rabiar todo y todos a los que quiero… que mal se me dan “las salas de espera”…
A las 21.30 estábamos en casa… hoy hay fútbol… los curas por mucho que sean curas no dejan de ser hombres y el Real Madrid-Atlético siempre es un partidazo… niño llama a papá con el resultado que no veas el disgusto que le he dado cuando le he dicho que iba ganando el Madrid.
Mañana por la mañana salimos dirección a Uganda… dormimos cerca del parque pero no dentro… en cualquier caso evitaré abrir la puerta por la noche…
Dice Javier Reverte, en el libro antes comentado, que pasó su noche más magnífica en un parque en Tanzania gracias a un italiano gilipollas que le negó alojamiento… Durmió cerca de una laguna en el coche. A media noche le sorprendieron rugidos de leones, hienas y leopardos que circundaban el vehículo… dice él que fue la mejor velada de su vida, pero creo yo que lo es a posteriori, porque debió pasarse la madrugada acojonado y pensando “¡Oh Dios mío, que no me entre una diarrea en este momento!” :)
De aquí al lunes creo que no tendré internet. Como he comentado mañana salimos rumbo a Uganda, domingo parque, el lunes llegamos a Kampala y estamos allí hasta el martes que cojo el avión… miércoles Tintero y, con un poco de suerte, roscón de reyes ;) por la noche jamoncito, quesitos y vinito y el jueves “media naranja”… se me antoja un plan maravilloso…
Besos a todos… nos vemos en un suspiro… ojo que soy contagiosa… el que se acerque asume el riesgo de ser picado por el virus de África!!

viernes, 17 de mayo de 2013

16 DE MAYO: MACGIVER ENTRE VISCEROMEGALIAS

Esta mañana la he pasado en el hospital anglicano con la mujer de Edrungi. Ha sido interesante. He visto muchos casos raros.
Para empezar un chico en coma con una meningitis que por supuesto no estaba aislado… he tratado de no acercarme a menos de un metro. El cuello parecía una barra de acero.
He visto un par de casos de ascitis, uno de ellos provocado por un cáncer de hígado. ¿Cómo lo sabemos? Porque le llegaba hasta el ombligo, era duro y estaba lleno de nódulos… impresionante. También he visto una esplenomegalia tropical, el bazo ocupaba todo el hemiabdomen izquierdo, brutal. Varios chiquillos con anemias exageradas y vías en la cabeza, uno de año y medio que pesaba 6 kilos, una viejecilla deshidratada y, lo mejor, el material. Utilizan palomillas en lugar de catéteres para coger las vías (porque son más baratas), tienen palos de árbol con algodón en la punta a modo de isopo y hemos hecho una paracentesis evacuadora con un sistema de suero y una botella de agua vacía… muy rústico todo… cuando vuelva voy a parecer Macgiver.
Hemos comido en el hospital, ¿a que no os imagináis lo que había de menú? ¡¡ARROZ CON HOJAS!! ¡Me persiguen!
En el camino de vuelta algunas escenas curiosas. Están arreglando la calle principal y hay un árbol gigantesco que han tirado repleto de chiquillos jugando encima. De repente encontramos un grupo de 40 personas, al dar la curva descubrimos que están simplemente mirando cómo trabaja la excavadora.
Ayer se me olvidó contar el desayuno de Yupalimazua… maíz a la parrilla, carne, arroz, fufú, macarrones y tortilla de termitas (receta de Paco)… por suerte había sobrado un poco de pastel…
Ahora a descansar un ratito mientras vemos a Nadal luchar contra Gulbis… por primera vez en mi vida estoy prestándole la atención suficiente a un partido de tenis como para entender la puntuación… definitivamente la tapioca me ha afectado :)
¡¡Besicos a todos!!

jueves, 16 de mayo de 2013

12 AL 15 DE MAYO: “DORT MA BERG DOCTA ÑAMUNDU!” (adiós doctora blanca)

4 días han pasado sin que escriba una palabra. Espero no olvidar nada importante. El domingo me levanté y fui a la procura a buscar a Pascal. Era la fiesta del centenario de Caritas Developement. Aquí fiesta es sinónimo de misa eterna, discursos interminables y exceso de protocolo. A las 9.30 entramos en la iglesia que estaba atestada y olía a humanidad. Tras 20 minutos de cantos aún no había abierto la boca el cura. A los 40 minutos me fugué con Pascal. El día era caluroso y nos habíamos levantado a las 6.30 de la mañana, así que aunque eran las 10.30 nos pareció una idea genial buscar un bistro para tomar una cerveza. Encontramos uno con una microterracita y la birra fría… parecía un sueño. Mahagi es diferente al resto de ciudades del Congo que conozco. La calle principal tiene una carretera bastante decente (aunque sin asfaltar, por supuesto) por la que pasan un número inusual de coches. Hay aquí una base de la Monusco, por lo que no es raro ver pasar camiones y todoterrenos repletos de cascos azules sonrientes, eso sí, van precedidos por una camioneta que lleva un tipo apuntando con una metralleta… es casi ofensivo que circulen así por una zona de absoluta tranquilidad… tras 3 meses aquí sigo sin acostumbrarme a ver las ametralladoras… Se unieron a la cerveza Ives (Dr Givo) y Papy y pasamos un rato agradable cascando mientras veíamos pasar la vida en Mahagi. Volvimos a las 12.30 y la misa aún no había terminado. Casi 4 horas duró. La comida estuvo precedida de una larga espera y seguida de la habitual ceremonia de los regalos y del pastel. Tuve que irme antes del final para llegar a Logo de día. Me emocioné cuando me despedí de Marcela… hemos pasado un bonito tiempo juntas. Fue triste decirle adiós a Pascal. El camino de vuelta con Uyegua fue divertido. Pasamos por su aldea, que como la de Dieu Merci es un conjunto de 3 casas en mitad de la nada. Cenamos y a descansar. El lunes me pasé el día de un sitio para otro. Salí del hospital a las 15.30, comí corriendo y fui a casa de Pacience para organizar la fiesta del martes. Por el camino vi arder una casa de paja… en pocos minutos no quedaba rastro del tejado. Decenas de niños contemplaban en espectáculo. A la vuelta tomamos unas cervezas en casa con Josée, Papy, Ives y María. Lo pasamos bien. Volvió a salir el tema de las parejas, el matrimonio y la fidelidad. Aquí pasan 3 horas en misa todos los domingos y se echan las manos a la cabeza cuando se enteran de que en Europa la gente se divorcia, pero asumen que la fidelidad es imposible y hablan del matrimonio como de la compra de ganado… así que hay tema para debatir, ¡jeje! El martes tras el “tour de salle” me despedí del personal y me fui a casa. Me dio pena decir adiós a ciertas personas y sentí que ellas también se entristecían por mi partida… es bonito sentirse querida tan lejos de casa. Para mi cumple me regalaron flores y una camiseta del centenario de Cáritas y por mi partida una tela congoleña. Fuimos a despedirmos de los críos del orfanato… fue muy duro saber que no los volveré a ver en mucho tiempo… pero pasamos un último rato muy bonito. Por la noche nos esperaban en Yupalimazua para la fiesta de cumpleaños y despedida. Fuimos a visitar la tumba de Alimazua, el primer ancestro del clan. Al parecer murió alrededor de 1920. Me ha parecido interesante saber que los Alur (el pueblo que habita esta zona del Congo) proceden de Uganda. Hacia el siglo XVIII, buscando pasto cruzaron el Nilo agarrados a las colas de sus vacas para no ahogarse rio abajo. La noche “en mi pueblo natal” fue muy bonita. No faltaron ni el fufú ni un pastel. Me regalaron una cajita y una “fufufera” hechas a mano. Josee me regaló un pollo vivo (sigo sin acostumbrarme a ver con vida lo que me voy a comer) y un saco con patatas y guisantes. Esta mañana temprano hemos cogido la carretera a Mahagi. Sentía que dejaba una parte de mí en Logo, en casa de Josee y en mi familia Yupalimazua… las despedidas no son sencillas nunca… Hoy el día ha sido tranquilo. Organizar el equipaje y descansar. Mañana iré al hospital de los anglicanos con la mujer de Edrungi (el ingeniero con el que viajamos al principio). El viernes cerrar las maletas, cena de despedida y a dormir. El sábado salimos para Uganda. Pasaremos por un parque a seguir buscando leones (aunque ya me han dicho que no abundan, así que tranquilo papá). El martes por la noche sale mi vuelo. El miércoles espero comer en El Tintero con mi familia y con Inma… ¡ya huelo las gambas planchas y las navajas! Pero empiezo a echar de menos el Congo… ¡maldito virus africano!¡se ha quedado un trocito de mi corazón! :) ¡Besos a todos!¡Nos vemos en un ratito!