Esta mañana la he pasado en el hospital anglicano con la mujer de Edrungi. Ha sido interesante. He visto muchos casos raros.
Para empezar un chico en coma con una meningitis que por supuesto no estaba aislado… he tratado de no acercarme a menos de un metro. El cuello parecía una barra de acero.
He visto un par de casos de ascitis, uno de ellos provocado por un cáncer de hígado. ¿Cómo lo sabemos? Porque le llegaba hasta el ombligo, era duro y estaba lleno de nódulos… impresionante. También he visto una esplenomegalia tropical, el bazo ocupaba todo el hemiabdomen izquierdo, brutal. Varios chiquillos con anemias exageradas y vías en la cabeza, uno de año y medio que pesaba 6 kilos, una viejecilla deshidratada y, lo mejor, el material. Utilizan palomillas en lugar de catéteres para coger las vías (porque son más baratas), tienen palos de árbol con algodón en la punta a modo de isopo y hemos hecho una paracentesis evacuadora con un sistema de suero y una botella de agua vacía… muy rústico todo… cuando vuelva voy a parecer Macgiver.
Hemos comido en el hospital, ¿a que no os imagináis lo que había de menú? ¡¡ARROZ CON HOJAS!! ¡Me persiguen!
En el camino de vuelta algunas escenas curiosas. Están arreglando la calle principal y hay un árbol gigantesco que han tirado repleto de chiquillos jugando encima. De repente encontramos un grupo de 40 personas, al dar la curva descubrimos que están simplemente mirando cómo trabaja la excavadora.
Ayer se me olvidó contar el desayuno de Yupalimazua… maíz a la parrilla, carne, arroz, fufú, macarrones y tortilla de termitas (receta de Paco)… por suerte había sobrado un poco de pastel…
Ahora a descansar un ratito mientras vemos a Nadal luchar contra Gulbis… por primera vez en mi vida estoy prestándole la atención suficiente a un partido de tenis como para entender la puntuación… definitivamente la tapioca me ha afectado :)
¡¡Besicos a todos!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario