jueves, 16 de mayo de 2013

12 AL 15 DE MAYO: “DORT MA BERG DOCTA ÑAMUNDU!” (adiós doctora blanca)

4 días han pasado sin que escriba una palabra. Espero no olvidar nada importante. El domingo me levanté y fui a la procura a buscar a Pascal. Era la fiesta del centenario de Caritas Developement. Aquí fiesta es sinónimo de misa eterna, discursos interminables y exceso de protocolo. A las 9.30 entramos en la iglesia que estaba atestada y olía a humanidad. Tras 20 minutos de cantos aún no había abierto la boca el cura. A los 40 minutos me fugué con Pascal. El día era caluroso y nos habíamos levantado a las 6.30 de la mañana, así que aunque eran las 10.30 nos pareció una idea genial buscar un bistro para tomar una cerveza. Encontramos uno con una microterracita y la birra fría… parecía un sueño. Mahagi es diferente al resto de ciudades del Congo que conozco. La calle principal tiene una carretera bastante decente (aunque sin asfaltar, por supuesto) por la que pasan un número inusual de coches. Hay aquí una base de la Monusco, por lo que no es raro ver pasar camiones y todoterrenos repletos de cascos azules sonrientes, eso sí, van precedidos por una camioneta que lleva un tipo apuntando con una metralleta… es casi ofensivo que circulen así por una zona de absoluta tranquilidad… tras 3 meses aquí sigo sin acostumbrarme a ver las ametralladoras… Se unieron a la cerveza Ives (Dr Givo) y Papy y pasamos un rato agradable cascando mientras veíamos pasar la vida en Mahagi. Volvimos a las 12.30 y la misa aún no había terminado. Casi 4 horas duró. La comida estuvo precedida de una larga espera y seguida de la habitual ceremonia de los regalos y del pastel. Tuve que irme antes del final para llegar a Logo de día. Me emocioné cuando me despedí de Marcela… hemos pasado un bonito tiempo juntas. Fue triste decirle adiós a Pascal. El camino de vuelta con Uyegua fue divertido. Pasamos por su aldea, que como la de Dieu Merci es un conjunto de 3 casas en mitad de la nada. Cenamos y a descansar. El lunes me pasé el día de un sitio para otro. Salí del hospital a las 15.30, comí corriendo y fui a casa de Pacience para organizar la fiesta del martes. Por el camino vi arder una casa de paja… en pocos minutos no quedaba rastro del tejado. Decenas de niños contemplaban en espectáculo. A la vuelta tomamos unas cervezas en casa con Josée, Papy, Ives y María. Lo pasamos bien. Volvió a salir el tema de las parejas, el matrimonio y la fidelidad. Aquí pasan 3 horas en misa todos los domingos y se echan las manos a la cabeza cuando se enteran de que en Europa la gente se divorcia, pero asumen que la fidelidad es imposible y hablan del matrimonio como de la compra de ganado… así que hay tema para debatir, ¡jeje! El martes tras el “tour de salle” me despedí del personal y me fui a casa. Me dio pena decir adiós a ciertas personas y sentí que ellas también se entristecían por mi partida… es bonito sentirse querida tan lejos de casa. Para mi cumple me regalaron flores y una camiseta del centenario de Cáritas y por mi partida una tela congoleña. Fuimos a despedirmos de los críos del orfanato… fue muy duro saber que no los volveré a ver en mucho tiempo… pero pasamos un último rato muy bonito. Por la noche nos esperaban en Yupalimazua para la fiesta de cumpleaños y despedida. Fuimos a visitar la tumba de Alimazua, el primer ancestro del clan. Al parecer murió alrededor de 1920. Me ha parecido interesante saber que los Alur (el pueblo que habita esta zona del Congo) proceden de Uganda. Hacia el siglo XVIII, buscando pasto cruzaron el Nilo agarrados a las colas de sus vacas para no ahogarse rio abajo. La noche “en mi pueblo natal” fue muy bonita. No faltaron ni el fufú ni un pastel. Me regalaron una cajita y una “fufufera” hechas a mano. Josee me regaló un pollo vivo (sigo sin acostumbrarme a ver con vida lo que me voy a comer) y un saco con patatas y guisantes. Esta mañana temprano hemos cogido la carretera a Mahagi. Sentía que dejaba una parte de mí en Logo, en casa de Josee y en mi familia Yupalimazua… las despedidas no son sencillas nunca… Hoy el día ha sido tranquilo. Organizar el equipaje y descansar. Mañana iré al hospital de los anglicanos con la mujer de Edrungi (el ingeniero con el que viajamos al principio). El viernes cerrar las maletas, cena de despedida y a dormir. El sábado salimos para Uganda. Pasaremos por un parque a seguir buscando leones (aunque ya me han dicho que no abundan, así que tranquilo papá). El martes por la noche sale mi vuelo. El miércoles espero comer en El Tintero con mi familia y con Inma… ¡ya huelo las gambas planchas y las navajas! Pero empiezo a echar de menos el Congo… ¡maldito virus africano!¡se ha quedado un trocito de mi corazón! :) ¡Besos a todos!¡Nos vemos en un ratito!

2 comentarios:

  1. ¡Buen viaje de vuelta! Estamos orgullosos de ti. :-)

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    1. el viaje de vuelta está siendo complicado, lo vereis en las próximas entradas, pero asi vuelvo con mas ganas!

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