domingo, 7 de abril de 2013
5, 6 y 7 DE ABRIL: PERDIDOS EN LA TRADUCCIÓN Y EN LA SABANA
Este fin de semana ha estado muy bien.
A nivel médico el viernes por la tarde hice mi primer “curetage”, lo que significa sacar del útero los restos de fetillo y placenta tras un aborto en una embarazada de 3 meses. Después un intento de parto que terminó en la cesárea más sangrienta que he visto hasta el momento… ahora que empezaba a pensar que ya reconocía bien las estructuras me he vuelto a acojonar viva :)
Ayer por la mañana estuve en el mercado con una de las hermanas. Hice unas cuantas fotos pero no tantas como me gustaría. Aquí no se pueden hacer fotos alegremente. Por una parte algunos piensan que si les sacas una foto se van a morir… por otra hay algunos listillos que te pueden molestar para tratar de sacarte la pasta. En los barrios no hay problema, pero en el mercado hay que tener cuidado. Y con el cante que va dando mi piel como para pasar desapercibido. Ya he hablado con Dieu Merci del tema y lo voy a enviar en misión especial a hacer fotos. Ayer el mercado estaba especialmente bonito. El cielo era azul y el sol realzaba el colorido de los vestidos y las mercancías. Me encanta la zona de los tomates, las cebollas y las habichuelas. Las mujeres extienden sus plásticos en el suelo, se sientan y los llenan con sus productos. La imagen es muy bella. Si no consigo una foto tendréis que venir a verlo :)
A medio día comí con Pascal y Dieu Merci aquí en casa. Pasta con tomate, berenjenas, cebolla y ajo y ensalada de aguacate y cebolla. Tendríais que haber visto la cara de Pascal mirando la ensalada. Dieu Merci la probó primero y le insistió para que la degustara. Terminó rebañando el plato :) lástima que aún no sea la época de los mangos… le dan un toque genial a esta ensalada (gracias por enseñármela Belén ;)
Por la noche vino Dieu Merci a recogerme y nos fuimos a un pub a beber cerveza. No había mucha gente, así que no nos animamos a bailar. Al parecer en este tipo de bares las mujeres que hay son prostitutas (esto me lo contó al rato). Después de medio litro de cerveza necesité ir al baño. La camarera me acompaña al patio, tras un muro había dos puertas. Al abrirlas un wc tipo francés (de estos que son una placa en el suelo), no había luz, la chica alumbra la taza con la luz de su móvil y empieza a mirar para otro lado… me digo… “ok, ¿se supone que tengo que mear con ella delante?” No se mueve del sitio… así que “de perdidos al río” me pongo a ello. Entonces la chica se va… y yo me quedo allí, en cuclillas, en un wáter de un putiferio en mitad del congo, con la puerta abierta y me pregunto “oh dios mio, ¿será esto un error de traducción? Si no quería que mease se habrá quedado flipada”. Yo termino con lo mío y en esto que vuelve con un cubo de agua porque no hay cisterna, no parecía muy sorprendida… ahí queda la historia…
Volviendo al ambiente del pub, la música era del Congo, Uganda y Senegal. Él las diferencia por los instrumentos que usan. Descubrí que el stagière es todo un amante de la música, sobretodo del regge. Planea comprarse los instrumentos en cuanto empiece a tener un sueldo más decente. Ahora cobra 50 dólares al mes y le da 30 a su familia para terminar de construir una casa… sin palabras me quedo.
Su madre murió cuando él tenía 5 años. No recuerda su cara, lo que le produce mucha tristeza. Su padre es enfermero, tiene 4 mujeres y 23 hijos. Los mayores van a la facultad en Kinsagani, que está a 1000 km. Una vez que se van no vuelven a casa hasta que han terminado. Dieu Merci estuvo 8 años sin ver a su familia. El dinero no da para más… Y nuestras mamás poniéndonos falta cuando llevan un mes sin vernos :)
Hoy hemos hecho una excursión a Adja, una zona de sabana con algunas montañas llena de poblados. Para ir hemos cogido un atajo que consistía en un camino de unos 15 cm de ancho rodeado de matojos por ambos lados, de doble sentido. Vamos, un “camino cabras” español. Si por aquí circulan en moto imaginaos por donde me han hecho subir a la montaña… campo a través por mitad de un montón de cañas… y yo acordándome de las serpientes… ¡¡ay, qué miedo!! Jejejeje! Pero en fin… la aventura ha terminado bien. Yo cuando he visto la montaña he pensado… “no veas, ahora los negracos estos la caña que me van a dar”… pues siento romperos los estereotipos pero no todos los negros son fuertes y deportivos, han llegado a la cima tan asfixiados como yo :)
Después hemos ido a casa del padre de Dieu Merci, un hombre de unos 50 años muy agradable y acogedor. Por primera vez he comido en un pay-pay. Dentro estaba dividido en dos por una cortina. A un lado la habitación principal, al otro un saloncito. Nada más entrar miro el suelo y lo veo bastante consistente, tanto que me parecía de cemento, así que voy directa a tocarlo y digo “¿eh, es de cemento?”, Dieu Merci se sonríe y me dice “no, es tierra sobre la que ponemos heces de vaca y agua y lo prensamos”… mi cara ha tenido que ser un poema… menos mal que nos hemos lavado las manos antes de comer :/ La comida muy buena, por cierto, arroz, pollo en salsa picante con patadas, pescado en salsa, huevos duros y fufú. Cuando hemos salido todos los niños de los alrededores me esperaban pacientemente en la sombra, habían venido a saludar a la mundele. El más pequeño se ha asustado y me ha pegado cuando le he tendido la mano… luego cuando nos íbamos ha perseguido la moto corriendo :)
Y ahora haciendo un resumen, pasando las fotos y preparándolas para intentar enseñároslas. Dentro de nada a dormir (son las 18.30, en dos horas todo el mundo se acuesta) :)
¡Buenas noches y disfrutad de lo que queda de domingo! ¡Buena semana!
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¡Ole las Yaniaventuras congoleñas! Deseando ver tus fotos.. y las de a Dios Gracias!! ;) )
ResponderEliminarExcelente relato.
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