Ayer llegamos a Mgumu a las 18.15. Tardamos 2 horas 45 minutos en
recorrer 80 km de minipistas pedregosas a toda pastilla… el chofer era
congoleño. Estos hacen lo posible por alcanzar los 60km por hora de
vez en cuando, aunque pongan en peligro tanto sus vidas como las de
los demás, especialmente la de los críos que viven al lado de las
carreteras… sin comentarios…
Las vistas del camino espectaculares. Grandes extensiones de terreno
virgen lleno de palmeras, mangos y aguacateros con alguna casita de
paja de vez en cuando. A partir de un determinado momento a lo lejos
encontramos el Lago Alberto, que aunque puede parecer pequeño en el
mapa, es gigantesco… al menos tanto como el Lago Lemán suizo. Está
rodeado de montañas escarpadas con pistas en muy malas condiciones,
por lo que es difícil llegar a tocar el agua, al menos en esta parte
de la orilla. Los lugareños llegan en moto o andando y pescan en
canoas de madera.
El convento en el que nos quedamos es antiguo. Tengo una habitación
individual a la que llega la luz unas horas, así que no me puedo
quejar. Hay un único baño común. No hay lavabo, así que para lavarse
las manos hay un balde con agua y para cepillarse los dientes a
escupir en el jardín, esta mañana con espectadores, porque estos en
cuanto ven un blanco no le quitan el ojo de encima. La ducha es una
habitación en cuesta con un agujero al fondo. En esta parte no hay
luz, como llegamos casi de noche, me dejaron una lámpara de aceite…
realmente me sentí en la Edad Media cuando vi mi silueta recortada en
la puerta de madera por la luz amarillenta que daba el fuego mientras
me lavaba con un cubo, un palo hacía las veces de cerrojo, un clavo
de toallero, en una esquina una “escoba” de cañas, del techo cuelgan
murciélagos… recordé lo que me dijo mi padre cuando le hablé de la
casa de Logo “desde luego, te metes en unos sitios… que ya te vale”…
¡qué razón tiene!
Cuando me sobrevolaron los murciélagos en la habitación a media noche
y escuchaba las ratas corriendo en el doble techo volví a acordarme de
sus palabras y pensé “¡ay Dios, que necesidad tengo yo de esto!” y lo
peor es que no te queda otra que darte la vuelta y seguir durmiendo…
claro que duermes “emparanoyada” por mucha mosquitera protectora que
tengas… y a media noche me despierto con la sensación de que se había
posado algo en el colchón y unos segundos después siento un roce en el
costado… casi me muero hasta que revisé todo con la linterna (no veas
como se echa de menos la luz)… así que sería la paranoia y el pijama….
Si era un bicho lo pulvericé con mi “salto-manotazo-matador” Poco
después me tuve que levantar al baño… imaginaos con que cuerpo recorrí
el patio… entré en el baño sin alumbrar al techo para no molestar a
los murciélagos y recé para que a ninguno le diera por volar. Volví a
mi burbuja-mosquitera y dormí más tranquila hasta las 5.30 de la
mañana, hora en la que empiezan los gallos y las monjas a cantar…
duermevela hasta las 6.45 y a empezar otro día.
Esta mañana en el hospital tenía ganas de llorar. Hay un médico de
vacaciones y un stagière que está en su primer mes de prácticas y se
ha quedado solo a cargo de todo el hospital. Además de que el número
de enfermos es elevado llegan en pésimas condiciones. Esto es lo más
rural que he visto yo en mi vida. No sé la de críos que hemos visto
con 3 gramos de hemoglobina (anemia secundaria a la malaria). Uno ha
llegado muy malito a la consulta y se ha muerto 10 minutos después… ya
tenían la sangre de la madre y hay adrenalina… si hubieran intentado
reanimarlo podría haber tenido una oportunidad…pero aquí la
resucitación cardiopulmonar como que no… el muerto al hoyo y el vivo a
su puta bola… es increíble que dejen morir así a los críos…
La madre ha cogido el cadáver de su niño de 4 años recién fallecido y
se ha sentado en el patio a llorar… las mamás y niños que hay se
acercan a consolarla mientras ella grita…yo lo veo todo por la ventana
con una sensación de impotencia brutal… no soy ninguna máquina en RCP
pediátrica, pero si nos hubieran avisado podría haberlo
intentado…aunque igual el resultado habría sido el mismo…
Por cierto, he salvado o al menos he prolongado la vida de un hombre
hoy. El primer paciente que vemos lleva dos días con hematemesis
(vomitando sangre), lo han transfundido 9 veces (unos 3 litros) y
llega el stagière y le quiere poner de tratamiento aspirina
(anticoagulante= muerte segura). Cuando le digo ¿cómo le vas a poner
aspirina a un tipo que está sangrando?, me responde “es un
anticoagulante” a lo que yo incrédula le digo “por eso mismo,
queremos que coagule para que deje de sangrar”… me ha hecho caso a
regañadientes… ¡están salvados!
Y es que aquí hay una falta de formación tremenda a veces en cosas muy
básicas… y lo peor es que no confían en lo que les dices, supongo que
les suena “muy raro”.
Por supuesto los antibióticos los usan sin ningún criterio objetivo…
¡y no hay glucometer (aparato portátil para medir el azúcar)! ¿¿Cómo
puede llamarse hospital algo que no tenga glucometer?? Desde luego,
papá, me meto en unos sitios… ¡jejeje!
Por la tarde hemos ido con el coche hasta un punto en el que hay
buenas vistas del lago, que pena no poder enseñaros las fotos. Por
supuesto los críos nos perseguían gritando “ñamundu” que significa
mundele en alur, la lengua de esta zona de la región (qué locura de
idiomas).
Mañana por la mañana regresamos a Mahagi y por la tarde trataré de ir
a Logo. Si no encuentro transporte volveré el lunes con Paul.
Me queda por delante una larga semana de medicina interna (a ver
cuántos se me mueren)… 17 días para la vuelta… empieza la cuenta
atrás… ¡¡qué ganas de hincarle el diente a los pescaitos fritos y la
cervecita helada del tintero!! ¡Inma vente a comer con nosotros! ¡¡y
no olvides el roscón de reyes!!¡jejeje!
¡Besitos a todos! ¡Os quiero mucho!
Que valiente eres, mi marido fue a trabajar a Ghana y me contaba cada cosa... Tú Haz lo que puedas lo mejor posible con lo que dispones, que salvo McGivver nadie sabría hacer un glucometer con una tapa de boli, un clip, una goma y un aparato portátil de luz solar
ResponderEliminarÁnimo, Yanira, piensa que a la vuelta todo te va a parecer maravilloso. :-)
ResponderEliminarY lo poco que puedas hacer allí ya es un avance respecto a la situación actual en el Congo. Como dice un proverbio judío, "Quien salva a una persona, salva el mundo entero".
Un abrazo, estamos deseando verte!!!
Desearte unas maravillosas ¡¡¡¡¡¡Felicidades!!!!!,me encanta todo lo que escribes,aunque ya tengo el coco liado con tanto nombre,historias y anecdotas, eres muy valiente.Que pases un estupendo día y que cumplas muchos más.Besos.
ResponderEliminarJuan Ignacio.