Esta mañana llovía, así que todo
el hospital se ha retrasado. Además de que es difícil llegar con el barro
encuentran la excusa perfecta para llegar un poco más tarde (dicho por ellos
mismos). Tras el tour de sala me he puesto manos a la obra con un proyecto que
me rondaba la cabeza hace tiempo y que Pascal también pensaba hacer cuando
tuviera tiempo. Una guía farmacoterapéutica del hospital, para que todos los
médicos, enfermeros y voluntarios sepan qué medicamentos hay, con qué
presentaciones y cuáles son las dosis recomendadas . Cuando ves la lista de fármacos
se te antoja un trabajo sencillo, pero cuando te pones manos a la obra echas de
menos un residente al que echarle el muerto (¡qué rápido he aprendido a ser
adjunta, jejejeje!) Es mi pequeña manera de echar un cable. Veremos si consigo
encontrar la forma de que les ayudemos a crear la biblioteca.
Por la tarde-noche hemos ido a un
bar en el que pensaba que íbamos a cenar pero en el que solo hemos bebido
cerveza. Aquí los horarios de comer no
son tan estrictos como para nosotros. El bareto estaba bien. Tenía una
terracita con un payot muy acogedora. El interior era tipo pub… vamos, un
putiferio. La experiencia wc ha sido más íntima que en el otro sitio pero más
sorprendente. Los servicios están en un pasillo. Encuentras primero una puerta
para los hombres, la siguiente es la de chicas. La puerta medía un metro y
medio, por lo que cualquiera que se acercara te podía ver por encima sin ningún
esfuerzo, pero eso es lo de menos. El wc consistía en una L sobreelevada en el
suelo que delimitaba un canal que acababa en un desagüe… vamos, que tenías que
ponerte en pompa con el culo enfocando a la pared y calcular para que el
chorrillo caiga en el canal y no te salpique en los pantalones… con una mano te
sujetas la ropa, con otra puedes saludar si alguien se asoma… había bastante
espacio, me pregunto si está pensado para varias muejeres a la vez… lástima que
haya dejado el bolso fuera… a ver si hay suerte y volvemos y hago una foto “de estrangis”.
La conversación nocturna ha
vuelto a recaer en la magia y los misterios congoleños. Hoy sirenas de río. Las
puedes invocar para que salgan a tu encuentro. Si eres una chica saldrá un sireno.
Tratará de seducirte y llevarte con él, “mucha gente desaparece”. Si al irse
deja algún objeto y te lo llevas vendrá cada noche a buscarte para que se lo
devuelvas. Algunos llegan a un acuerdo y la sirena les da riquezas a cambio de
lo que es suyo. Cuando una canoa se
vuelca es frecuente que desaparezca el cuerpo “de isofacto” porque se lo llevan
con ellas. Les he pedido que vayamos a convocarlas, pero han puesto cara de “si
claro, que yuyu!
También me han hablado de
serpientes que vomitan dinero y de personas que hacen algún tipo de ritual para
que parezca que has muerto y una vez enterrado te desentierran y reaniman y
quedas esclavo de ellos. Esto me recuerda a la zombificación de algunos
rincones de Sudamérica… hechos reales que dieron lugar a un mito...
Hay también una colina cercana en
la que vive un dragón. Cada vez que sale produce un tornado que arranca los
tejados de las casas. El dragón se comunica de alguna manera con los habitantes
para que no pongan sus casas e iglesias entre su morada y la de su dragona.
Cuentan también que un cura fue a
una fiesta de un pueblo y se sumergió en el río durante 40 minutos. De él
extrajo un pequeño pez que se llevó consigo. Días más tarde los demás peces
desaparecieron… al parecer se había llevado al espíritu del río.
Hoy estaba Pascal… él también
asegura que “pasan cosas incomprensibles”…
Es curioso como primera vista
todo parece más o menos normal pero en cuanto rascas te encuentras un gran
mundo mágico.
También hemos hablado de las
relaciones de pareja. Pascal se casó a los 6 meses de conocer a su mujer porque
“necesitaba ayuda”. Un médico tiene un status tal que no puede ir a comprar y
cocinar su propia comida, así que si no tiene mujer comerá siempre en un
restaurante o en casa de un familiar. Alucina cuando le cuento que Claudio
cocina y que incluso limpia. Esas son tareas de mujeres… J voilá!
Vuelvo a no tener cobertura de
internet… así que no sé cuándo podréis leer esto… quizás para entonces ya haya
visto alguna sirena…
Muchos besos… ¡y ojo con la orilla del río!
Vaya fama que me estás creando... Así Pascal no me va a respetar ;)
ResponderEliminar:) anda yaaaaa!!! jajajaja!
EliminarPor cierto, he arreglado la configuración de los comentarios para que no aparezcan las palabras de verificación. Más fácil imposible: pinchad en "comentar como" y elegid la opción "anónimo". Después firmáis vuestro comentario y listos.
ResponderEliminarClaudio.
¡¡Qué vergüenza!! ¡Esto es inadmisible! No me refiero a que Claudio cocine e incluso limpie, sino a que el blog no tenga captcha para los comentarios. ;-)
ResponderEliminarYanira, ten cuidado con las sirenas, recuerda lo que le pasó a Luis Ramiro. 8-P
Pedro: me parece que estas sirenas son menos cariñosas que las de luis ramiro. Por cierto, su música atrae a las serpientes... curioso eh?jejejeje!
EliminarHablando de serpientes, si ves a alguna de las que vomitan dinero... tráete un saco, je je
ResponderEliminarBesos