sábado, 13 de abril de 2013

11 DE ABRIL: INVOCANDO SIRENAS


Esta mañana llovía, así que todo el hospital se ha retrasado. Además de que es difícil llegar con el barro encuentran la excusa perfecta para llegar un poco más tarde (dicho por ellos mismos). Tras el tour de sala me he puesto manos a la obra con un proyecto que me rondaba la cabeza hace tiempo y que Pascal también pensaba hacer cuando tuviera tiempo. Una guía farmacoterapéutica del hospital, para que todos los médicos, enfermeros y voluntarios sepan qué medicamentos hay, con qué presentaciones y cuáles son las dosis recomendadas . Cuando ves la lista de fármacos se te antoja un trabajo sencillo, pero cuando te pones manos a la obra echas de menos un residente al que echarle el muerto (¡qué rápido he aprendido a ser adjunta, jejejeje!) Es mi pequeña manera de echar un cable. Veremos si consigo encontrar la forma de que les ayudemos a crear la biblioteca.
Por la tarde-noche hemos ido a un bar en el que pensaba que íbamos a cenar pero en el que solo hemos bebido cerveza. Aquí  los horarios de comer no son tan estrictos como para nosotros. El bareto estaba bien. Tenía una terracita con un payot muy acogedora. El interior era tipo pub… vamos, un putiferio. La experiencia wc ha sido más íntima que en el otro sitio pero más sorprendente. Los servicios están en un pasillo. Encuentras primero una puerta para los hombres, la siguiente es la de chicas. La puerta medía un metro y medio, por lo que cualquiera que se acercara te podía ver por encima sin ningún esfuerzo, pero eso es lo de menos. El wc consistía en una L sobreelevada en el suelo que delimitaba un canal que acababa en un desagüe… vamos, que tenías que ponerte en pompa con el culo enfocando a la pared y calcular para que el chorrillo caiga en el canal y no te salpique en los pantalones… con una mano te sujetas la ropa, con otra puedes saludar si alguien se asoma… había bastante espacio, me pregunto si está pensado para varias muejeres a la vez… lástima que haya dejado el bolso fuera… a ver si hay suerte y volvemos y hago una foto “de estrangis”.
La conversación nocturna ha vuelto a recaer en la magia y los misterios congoleños. Hoy sirenas de río. Las puedes invocar para que salgan a tu encuentro. Si eres una chica saldrá un sireno. Tratará de seducirte y llevarte con él, “mucha gente desaparece”. Si al irse deja algún objeto y te lo llevas vendrá cada noche a buscarte para que se lo devuelvas. Algunos llegan a un acuerdo y la sirena les da riquezas a cambio de lo que es suyo.  Cuando una canoa se vuelca es frecuente que desaparezca el cuerpo “de isofacto” porque se lo llevan con ellas. Les he pedido que vayamos a convocarlas, pero han puesto cara de “si claro, que yuyu!
También me han hablado de serpientes que vomitan dinero y de personas que hacen algún tipo de ritual para que parezca que has muerto y una vez enterrado te desentierran y reaniman y quedas esclavo de ellos. Esto me recuerda a la zombificación de algunos rincones de Sudamérica… hechos reales que dieron lugar a un mito...
Hay también una colina cercana en la que vive un dragón. Cada vez que sale produce un tornado que arranca los tejados de las casas. El dragón se comunica de alguna manera con los habitantes para que no pongan sus casas e iglesias entre su morada y la de su dragona.
Cuentan también que un cura fue a una fiesta de un pueblo y se sumergió en el río durante 40 minutos. De él extrajo un pequeño pez que se llevó consigo. Días más tarde los demás peces desaparecieron… al parecer se había llevado al espíritu del río.
Hoy estaba Pascal… él también asegura que “pasan cosas incomprensibles”…
Es curioso como primera vista todo parece más o menos normal pero en cuanto rascas te encuentras un gran mundo mágico.
También hemos hablado de las relaciones de pareja. Pascal se casó a los 6 meses de conocer a su mujer porque “necesitaba ayuda”. Un médico tiene un status tal que no puede ir a comprar y cocinar su propia comida, así que si no tiene mujer comerá siempre en un restaurante o en casa de un familiar. Alucina cuando le cuento que Claudio cocina y que incluso limpia. Esas son tareas de mujeres… J voilá!
Vuelvo a no tener cobertura de internet… así que no sé cuándo podréis leer esto… quizás para entonces ya haya visto alguna sirena…
Muchos besos…  ¡y ojo con la orilla del río!

6 comentarios:

  1. Vaya fama que me estás creando... Así Pascal no me va a respetar ;)

    ResponderEliminar
  2. Por cierto, he arreglado la configuración de los comentarios para que no aparezcan las palabras de verificación. Más fácil imposible: pinchad en "comentar como" y elegid la opción "anónimo". Después firmáis vuestro comentario y listos.
    Claudio.

    ResponderEliminar
  3. ¡¡Qué vergüenza!! ¡Esto es inadmisible! No me refiero a que Claudio cocine e incluso limpie, sino a que el blog no tenga captcha para los comentarios. ;-)

    Yanira, ten cuidado con las sirenas, recuerda lo que le pasó a Luis Ramiro. 8-P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pedro: me parece que estas sirenas son menos cariñosas que las de luis ramiro. Por cierto, su música atrae a las serpientes... curioso eh?jejejeje!

      Eliminar
  4. Hablando de serpientes, si ves a alguna de las que vomitan dinero... tráete un saco, je je

    Besos

    ResponderEliminar