Ayer y hoy hemos estado en este
parque natural. Para que os hagáis una idea ahora mismo estoy en la terraza del
bar tomando una cerveza fresquita y viendo hipopótamos a 50 metros en el río
que hay delante de mi. Por la noche salen del agua y se pasean por los
bungalows, por lo que está prohibido salir a partir de las 10, cuando se apagan
las luces. Cuando los mangos estén listos los elefantes se pasearán entre las
casas de los trabajadores del parque y si el rio crece, el director verá desde
su ventana cocodrilos nadando en su jardín…
El parque tiene un área muy
extensa, de cientos de Km. Los animales se han visto muy diezmados por la
guerra, la caza furtiva y los rebeldes que aún quedan en el norte del parque.
Un contingente militar controla la zona y nos acompaña en los paseos. Tienen
incluso una miniprisión con 4 celdas de aislamiento (verás como flipan lo de
campos del río). No hemos tenido ningún problema. El parque lo subvenciona la AECID (agencia
española de cooperación internacional para el desarrollo) y lo dirige un
español. Hay otros 4 españoles más.
El coche en el que exploramos el
terreno es un todoterreno grande sin puertas laterales, por lo que si se
aproxima un león podríamos acariciarle la cabeza y él arrancarnos la mano J dicen los biólogos que
a veces se acercan al coche pero que nunca van a tratar de subirse. Para intentar
verlos hemos ido esta mañana con la bióloga que los estudia. Tenía su posición
gps durante la noche gracias a unos collares que les colocaron. Durante el día
los siguen con radio. Para llegar hemos tenido que entrar con el todoterreno
por medio de un cañaveral. ¿os imagináis la sensación de estar rodeado de cañas
de dos metros con el coche balanceándose cada vez que choca con una piedra
sabiendo que hay una manada de leones en un radio de 50 metros? Desde luego
este es uno de los ejercicios de confianza mayores que he hecho nunca. Por
desgracia (o suerte) la señal de radio era muy mala y no hemos podido verlos…
Lo que sí que hemos visto es hipopótamos, jirafas, elefantes, búfalos,
antílopes, jabalíes verrugosos (como el del rey león) y muchos pájaros.
Ya se acerca la noche… y aquí
comienza la vida de un sinfín de insectos y animales que van a inquietar
nuestro sueño, o al menos el mío. Ayer iba “con más miedo que siete viejas” del
restaurante a la cabaña mirando al suelo con la linterna para no pisar ninguna
serpiente y alrededor cada vez que escuchaba cualquier sonido raro ¿un
hipopótamo? ¡Jejeje! Hoy ya estoy más adaptada, pero no paro de mirar al río
para ver que continúan allí. Por cierto, por la noche, de compañera de cama,
una ranita en mi mosquitera. Cuando apagué la luz la escuché saltar por encima
de las cosas. Era tan chica que cabía por el hueco bajo la puerta, así que no
traté de echarla.
En el parque tienen un hospitalito
de 8 habitaciones que lleva un supermédico congoleño y que, por tanto, tiene
hospitalización e ingresos y, por supuesto, cirugía. Empieza a parecerme
normal.
Mañana vamos a Watsa, donde
espero tener cobertura. 4 días ya sin “ni una rayita”.
Muchas gracias por seguirme y
comentar las entradas. A la vuelta prometo fotos y responderos detenidamente.
Besos
Ya pensaba yo que la ranita era tu particular "control biológico de plagas" dentro de la mosquitera. Claro que lo mismo algunos mosquitos son más grandes que la rana :P
ResponderEliminar¡Gracias por mantenernos al tanto de tus flipantes periplos!
Cuídate!
PS: Cuidaico donde pisas, o debería decir "Mind the snake" :D