jueves, 14 de marzo de 2013

11 DE MARZO: LUMA-ARU-SARASARA

La carretera estaba bien, por lo visto porque los comerciantes se ponen de acuerdo y la arreglan, porque el estado aparte de cobrar impuestos parece que no hace mucho. Por el camino hemos cruzado en tres ocasiones el río Aru, hemos pasado por la región del oro, donde la gente compra terrenos en los que buscan, y encuentran, oro de forma manual. Tras un bosque de bambú hemos llegado a Aru. Es una ciudad bastante curiosa porque hay ndako (casas tradicionales) y algún bloque de pisos, además de bastante comercio.  En el mercado hemos ido a buscar a una mujer a su tienda y se había marchado a comprar y la había dejado totalmente abierta con todo por medio y es que en esta región “no hay costumbre de robar”, ¿increíble no?
En Aru hemos visitado la leprosería. Ahora sólo quedan 40 pacientes y van allí el primer mes y luego se van a casa y van allí solo para recoger la medicación. También atienden tuberculosos y tienen una maternidad con la mejor sala de partos que he visto hasta el momento, con una camilla, un potro, medicación y el suelo de losa (esto último constituye una gran diferencia).
Hemos comido con los curas y hemos cogido de nuevo carretera hasta Sarasara. Los últimos 5 km de minipista llena de hierba por todas partes. Hay una Iglesia, la casa de los curas, unas cuantas casas tradicionales y un centro de salud que hemos visitado por la tarde. En el camino de ida salían todos los niños y los adultos a la puerta a saludarnos, pero es que cuando hemos llegado al centro de salud había una comitiva de 10 personas en fila esperándonos para darnos la mano y agradecernos nuestra presencia.
En este centro he flipado. Es uno de los que no tienen médico, así que lo llevan 4 enfermeros A2 (aquí hay dos niveles en la formación de enfermería, con este nivel son unos máquinas). Ellos hacen las consultas, dan la medicación, atienden a los pacientes ingresados y operan. Los casos que estaban hoy en la sala de observación eran una apendicectomía, una histerectomía y una tuberculosis… :/ esta es la cara que se me ha quedado.
Después hemos ido a la maternidad donde duermen madres y recién nacidos en el suelo, sobre papiros (una especie de esterilla de cañas). La sala de partos una camilla y poco más y en el quirófano yo ya no sabía qué cara poner cuando he visto que el palo de sueros era una caña… “¡que dios los pille confesados!” he pensado. Es increíble cómo se apañan con casi nada. ¡Ni radiografías siquiera! Pero es que no queda ahí la cosa, tienen ingresado un paciente, que además es el director de la escuela (y con esto me refiero a que es alguien conocido por ellos), ingresado en coma tras un TCE por un accidente de moto… a cuadros me quedo. Le he preguntado si pueden derivar algún caso a un hospital más grande y me ha dicho que sí, lo casos graves si… :/ Operan también tiroides y amputan piernas, las manos a lo mejor las derivarían… ante tal despliegue de conocimientos me he interesado por la formación. Hacen 4 años de facultad y luego tienen que trabajar en un hospital grande el tiempo suficiente para tener experiencia, pero no hay un mínimo. En la entrada al edificio de la hospitalización un pato caminando tranquilamente y ya dentro, en el suelo, una mujer haciendo la cena…
En la casa, antes de la cena, los curas de la comunidad me han hecho un regalo, dos figuras humanas y un elefante tallados en madera a mano por la gente del poblado y una representación en pequeño de una especie de gorrito que le ponen las mujeres a los niños cuando los llevan en la espalda para que no les llueva ni les dé mucho el sol. Aquí son realmente acogedores.
Hoy cero cobertura. La habitación da a la calle, no hay llave, hay un hueco de unos 10 cm entre la puerta y el suelo para que circulen libremente los bichos y, en el techo, creo que hay un cadáver de una lagartija devorada por una araña… menos mal que la mosquitera consuela mucho… empiezo a echar de menos la civilización J

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