En Tadu y Faradje nos hemos
parado únicamente para comer y para tomar el café y saludar en las casas
correspondientes. Nuestro destino final era Aba, donde estaremos hasta el
jueves.
Conforme nos adentramos en el
Congo disminuye la cobertura y aumenta la naturaleza y los bichos. Hemos recorrido la “route royale”, una
carretera que reconstruyeron hace un tiempo con adoquines. Hoy la selva se ha
comido un metro por cada extremo y vuelve a quedar una pequeña pista donde
caben con dificultad dos coches. Y esto muestra en parte la mentalidad de los
congoleños. No está dentro de sus planes mantener las cosas. Las dejan
deteriorarse y cuando ya son absolutamente ineficaces e incluso peligrosas las
rehacen. Esto pasa con las carreteras, pero también con las pocas casas de
ladrillo que hay… es extraño.
En Aba, la ciudad en la que
estamos ahora, había una colonia de griegos que habían construido un barrio de
grandes casas con multitud de comercios y una iglesia. En 1964, cuando comenzó
la guerra tras la independencia, todos se fueron, y las casas quedaron
cerradas. Ahora el barrio está completamente destruido. Algunas casas en estado
ruinoso están ocupadas por militares. De la iglesia solo queda el altar. Encuentro muy raro que no aprovecharan lo
construido para ellos mismos. Las personas que vivían aquí en ese momento
hablan con cierta tristeza. Al parecer Aba era un gran centro comercial
comunicado con las grandes ciudades con autobuses diarios y con servicio de
correos. Ahora acaban de abrir una línea de autobús para ir a una ciudad a
300km dos veces por semana, y esta es la única comunicación. Para enviar una
carta debes entregarla en la parroquia y cuando pase alguien que vaya al
destino al que quieres enviarla se la lleva.
He estado en el hospital de la
ciudad. Es el primer hospital del estado que visito. Lo empezaron a construir
los griegos en 1962. Cuando se marcharon no estaba terminado y nunca se acabó.
Por el contrario dejaron que se deteriorara. Recientemente la orden de malta ha
restaurado 3 pabellones. No quiero aburriros, porque me doy cuenta de que hablo
enormemente del ámbito hospitalario, pero entenderéis que me llama muchísimo la
atención. Todo está en condiciones bastante deplorables. Las habitaciones con
10 enfermos mínimo. En los jardines entre pabellones las familias de los
enfermos hacen fuego para hacer la comida de los enfermos. Cerdos y cabras
comen tranquilamente a la entrada del pabellón de cirugía. He podido estar en
un quirófano viendo 2 intervenciones de hernias inguinales. Nada de bisturí
eléctrico ni de mallas. Los únicos materiales eran una especie de
compresa-esponja que hacía las veces de las gasas, bisturí, pinzas, mosquito y,
atención, AGUJAS QUE SE ENEBRABAN con el hilo de una bobina como la de las máquinas
de coser… un único paño estéril que cubre todo lo que puede de cuerpo y mesa de
operaciones y una lámpara. Hacía tanto calor, que el médico ha terminado con
camisa y pantalones empapados.
He podido hablar un poco con uno
de los médicos. Trabaja 7 días de 7, no tiene vacaciones. En principio va al
hospital de 8 a 3 pero tiene que ir por la tarde y noche cuando hay algo que
urge. Son 3 médicos y 16 enfermeros para un hospital de 126 camas. No tienen un
salario como tal. Les pagan 500 dólares por el riesgo de contagio de
enfermedades y sacan unos 300 dólares de lo que se cobra en el hospital.
Pensaréis que 800 dólares aquí no están mal. Bueno, sin tener en cuenta que
trabajan el 100% del tiempo, no es mucho porque cuando alguien es médico aquí
toda la familia se asienta en su casa. Así que este chico le da de comer a 28
personas cada día… Me decía con cierta vergüenza que lleva 6 años así (en los
que ha hecho 7000 operaciones) y que ya está harto de la medicina, que
preferiría ser agricultor… no me extraña, la verdad.
Cambiando de tema… hay ratas en
el tejado de mi habitación, las escucho corretear por la noche… y en esta
región hay serpientes gigantes… por suerte los curas de aquí me han enseñado a
librarme de una boa… “sólo” hay que morderle… :/ ahora ya estoy más tranquila, ¡jejeje! Hay
otras serpientes de 3 metros negras, superpeligrosas que se ponen como las
cobras y te escupen veneno a los ojos para dejarte bloqueado y atacarte… contra
estas hay que ponerse gafas y correr hasta que alguien las corte en 2… Encima
hay unas crías de búho que hacen un ruido superagresivo para llamar a la madre…
vamos, que evito estar sola en la calle por la noche… ¡¡¡qué miedo!!!
Por cierto, ¿sabíais que la
marmota es una rata grande de campo? Yo no lo sabía cuando la probé…
Mañana vamos al parque nacional
de Garamba, donde veremos leones, eefantes, rinocerontes... y donde no pienso
bajarme del coche aunque me paguen, ¡jajajaja!
Besos y buenas noches, vosotros
que dormís tranquilitos sin bichos raros…
Recuerda: ignora los bichos, son más peligrosos los de dos patas. Se me olvidó decirte, aunque ya lo sabrás a estas alturas, que las cremalleras de la maleta deben quedar SIEMPRE bien cerradas y que hay que sacudir las zapatillas cada mañana al levantarse... ¡por razones obvias!Besazoooo
ResponderEliminarPor cierto: ¡cómo estoy disfrutando de tu blogviaje!
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