Son las 5 de la tarde y hemos hecho más que en 3 días de España. Aquí el tiempo se extiende enormemente. Es cierto que nos levantamos temprano (yo a las 6.30 porque me salto la misa J ) pero creo que el hecho de no trabajar 8 horas seguidas más 1 hora de transporte hace bastante.
Tras
el desayuno nos hemos dirigido a Ndrele. Por el camino hemos visitado una
maternidad. De nuevo la sala de partos consistía en una camilla. Tenían múltiples
habitaciones en las que descansaban madres y recién nacidos. Están preparando
un quirófano para poder hacer cesáreas allí mismo. Parece que haré guardias
aquí :/ espero que las congoleñas sepan parir “prácticamente solas”… ¡ay dios,
qué miedo! ¡Jejejeje!
Después
hemos pasado por Ndrele para comprar arroz para el orfanato y hemos visitado la
iglesia, la comunidad de sacerdotes y el convento. Después hemos ido al hospital de Logo, en el
que trabajaré un mes. He conocido a la directora y a los médicos. Ya me he
encargado de informarles de que no se operar y me han dicho “ya aprenderás,
aquí somos médicos de guerra”… segundo “ay dios mío” del día. Del hospital no he visto mucho pero está
distribuido en pequeñas casas y a priori no creo que cuente con muchos lujos.
Cuando me instale allí ya os contaré más.
Por
el camino he conocido a una familia que tienen adoptado a Paco y, por
extensión, a mí. Dicen que soy yupalimasua (su clan). Muy agradables y
simpáticos. Me han invitado a pasar algunos días en su casa así que creo que
tendré bastante relación con ellos cuando esté en Logo.
Más
tarde (sobre las 11 de la mañana, como os he comentado aquí el tiempo cunde)
hemos visitado el orfanato. La mayor parte de los niños están allí porque las
madres han muerto en el parto y no se sabe quiénes son los padres. Hace unos años, cuando la guerra estaba
activa en esta parte las familias se separaron y muchas mujeres eran violadas
en el camino y llegaban a dar a luz solas en la maternidad que encontraban. Si
morían en el parto, las monjas se quedaban los niños en el convento. Era una
situación relativamente frecuente por lo que abundaban los chiquillos. En este
momento Paco, que era economatero en ese momento, decidió construir un orfanato
para que estuvieran todos juntos. Ahora forman una gran familia de casi 30
niños regordetes y muy simpáticos. Hay
un caso especial que me ha tocado enormente. Una chica cuya madre también murió
en el parto, esta sí tenía familia, así que se llevaron el bebé. Al día
siguiente la monja que había atendido el parte pasó por el lugar en el que iban
a enterrar a la madre y escuchó al bebé llorar al fondo de la tumba. Por lo
visto no es raro que cuando son pobres, si no tienen dinero para comprar leche
y no conocen a nadie que esté amamantando, entierren al bebé vivo junto a la
madre, por el siguiente razonamiento lógico “de todas maneras va a morir en
unos días, y entonces tendremos que hacer otro entierro”… sobran las palabras
para describir el horror… no solo el hecho en sí mismo, sino que se vean
obligados a hacerlo. La monja se quedó con la cría y ahora corretea por el jardín del orfanato muy contenta…
Estos
niños van todos a la escuela, tienen acceso a alimentos y a medicamentos, irán
al instituto y la universidad… aquí uno no sabe si ser huérfano es buena o mala
suerte…
Hemos
comido con ellos. Se han zampado unos platos increíbles de arroz. Les ha
encantado ver los vídeos y fotos que les iba haciendo. Son increíbles.
Por
el camino de vuelta hemos parado en otra casa de sacerdotes que nos han
invitado a citronela. Una infusión que hacen con una planta que huele a limón
que tiene aspecto de cinta. Muy buena. Luego hemos llegado y hemos dejado
preparado el equipaje para mañana.
Esta
semana vamos a hacer una ruta por el norte por diferentes centros sanitarios
hasta un parque natural donde por fin veré elefantes, cebras, leones y todo lo
que se supone que hay en África. En 8 días llegaré a Ariwara, donde me quedaré
un mes y luego iré a Logo donde me quedaré hasta días antes de volver.
No
sé si tendré acceso a internet, me temo que poco, así que en cuanto tenga iré
poniendo entradas. Tardo 20 minutos en
llegar a gmail, así que el tema de las fotos está complicado. A la vuelta os
regalaré la retina con las imágenes más bonitas.
Besos a todos
¡Hola Yanira! Ahora hemos tenido un ratito y nos hemos puesto a leer el blog y... ¡qué maravilla todo lo que cuentas! Nos daba mucha emoción el leer tus palabras; parece que estás encontrando lo que esperabas y mucho más y, como comentamos, vas a vivir una de las experiencias más enriquecedoras e increíbles. Que eres una mujer muuuuy valiente, eso ya lo sabes, pero es que estamos admirados de lo bien que lo estás afrontando todo. Seguro que te va genial en los dos hospitales en los que vas a estar y aprenderás un montón de cosas (incluso a operar,jeje). De verdad que nos alegramos muchísimo por ti. ¡Estamos deseando saber más!Un beso enorme, guapa. Raúl y Mª José
ResponderEliminarHola Sobri, veo que estás disfrutando mucho y que vas a tener una gran experiencia. Confia en tus conocimientos, recuerda que casi siempre sabemos más de lo que creemos, aunque nos de un poco de sustillo al principio. Seguro que te convertirás en una magnífica médica de guerra, así que ánimo y al toro. Muchos besos de Fali y mios.
ResponderEliminarBelén
Qué pena que no podamos disfrutar de imágenes que ilustren lo que nos cuentas. Bueno, haremos un esfuerzo de imaginación y lo posponemos para tu vuelta... a ver si lo que nos enseñas es tal como lo estamos imaginando. Es una experiencia increíble lo que estás viviendo. No dejes de contarnos... ¡Un abrazo!
ResponderEliminarTodos los residentes de cirugía han tenido su primera apendicitis y hay algunos que parecen sacados de la pescadería del Mercadona... Allí lo que cuenta son la intención y las ganas, y ahí tienes asegurado el 10. Yes, you can! Me alegro de que África te haya enganchado a ti tambien, Dra Livingston, ve abriendome el caminoooo!
ResponderEliminarHola guapisima. Con lo insegura que eres con respecto a lo que sabes y en los berenjenales que te vas a meter. Se que eres buena , pero lo que vas a necesitar alli no venia en tu plan docente. En cuanto vengas me pongo de residente contigo, por si algún otro le da por la aventura Africana. un besazo y cuidate
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