Hoy ha sido un largo día de viaje. Nos hemos levantado a las
5 y tras desayunar nos hemos dirigido al aeropuerto para coger el único avión
interior que debíamos tomar (mamá lo siento ) hasta Árua, al norte de Uganda. Tenía 20 plazas y hélices. Ha sido muy bonito sobrevolar el país y
comprobar que no solo hay pocas luces por la noche, sino pocas construcciones.
Hemos visto el Nilo y el lago Alberto y hemos aterrizado en una pista de
tierra. Como aeropuerto una pequeña casita con una señora que escribía a mano
en una libreta los pasajeros que iban a volar (no los que aterrizábamos). He
olvidado comentar que el billete de avión estaba escrito a mano también a
nombre de “Doctora Yanira” … me parece increíble que las cosas puedan ser tan
sencillas aquí y tan complicadas en Europa. ¿Quieres un billete de avión? Aquí
lo tienes, que más me da quién vuele, ya se identificará en el aeropuerto. Por
supuesto he tomado fotos tanto del billete como del avión y el aeropuerto pero
con la cámara del móvil. No era recomendable sacar la grande. No me extraña,
aquí una persona gana alrededor de 60-100 euros al mes… mi cámara no es un
maquinón en España, pero aquí vale su peso en oro.
En el aeropuerto nos ha recogido un taxi-man y nos ha llevado
hasta la frontera con el Congo y allí nos ha recogido Paco Ostos y nos traido hasta Mahagi. Este camino ha
sido super interesante. Ahora sí que estábamos en pleno corazón de África.
Mujeres llevando de todo sobre la cabeza, niños descalzos (algunos, no
todos), personas fabricando ladrillos
con los que construyen sus casas ellos mismos… increíble.
Después de una buena comida a base de cerveza congoleña y
una especie de masa de pescado (perca del Nilo) envuelta en una hoja de col al
horno (creo) acompañado de ensalada, huevo y acelgas hemos echado una buena
siesta, una ducha y luego hemos dado un paseo por la biblioteca y los terrenos
de esta casa. Mañana trataré de poner fotos.
De cena lo mismo pero con aperitivo de saltamontes… sí los he
probado… bacon picante… no he repetido, no son tan delicidosos como para
superar el asco cada vez…
¡Besos a todos! ¡Gracias por preocuparos!
¡Increíble! El mundo allí se mueve a otra velocidad más acorde con la naturaleza humana. ¡Muy buena crónica!
ResponderEliminarOye, ¿no era tu destino Ariwara? Veo que está supercerquita de Arua, al otro lado de la frontera, y sin embargo Paco te lleva de vuelta hacia el sur hasta Mahagi. ¿Dónde vas a poner el huevo finalmente?
Genial crónica. Deseando ver esas fotos, jaja
ResponderEliminarYanira, de verdad que has comido saltamontes?? En esa experiencia creo que no te puedo acompañar ni en virtual.
ResponderEliminarNos acordamos mucho de tí
Cuidate flotera
Yo tampoco pensé nunca que fuera a probarlos, pero parecian camarones y olían bien, así que me lancé. La curiosidad mató al gato, ya sabes :)
ResponderEliminarRuben, te cuento planes en la entrada del 9 de marzo
Claudio, estoy deseando enseñarte las fotos, pero si te arrepientes siempre puedes coger un vuelo para acá :)
Besos